Al menos once combatientes de las facciones islamistas y tres civiles murieron este domingo por la explosión de una moto conducida por un suicida en el norte de Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Según informó esa organización no gubernamental a agencias internacionales, el ataque fue perpetrado por un miembro del grupo terrorista Estado Islámico o Daesh en la localidad Al Jalfatli, en la periferia norteña de Alepo. Asimismo hoy, en zonas de la ciudad de Marea, en dicha periferia, los extremistas islámicos bombardearon con proyectiles de mortero zonas de la urbe de Alepo. 

El pasado 22 de agosto, la misma organización informó que desde el 22 de abril 1.396 civiles habían muerto y más de 8.000 habían resultado heridos de diversa gravedad en ataques perpetrados tanto por las fuerzas del régimen sirio como por la oposición armada siria en la provincia de Alepo.