El presidente del Consejo Nacional de Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp) y dirigente de la Región de Los Lagos, Jorge Bustos, criticó duramente que la organización ambientalista Greenpeace esté pidiendo dinero a los pescadores artesanales y los chilenos para campaña “El Gobierno sacrificó a  Chiloé”, luego que fuera una de las ONGs defensoras de la ley de Pesca.

“Es impresentable que Greenpeace nos pida dinero para proteger la sustentabilidad de los recursos pesqueros, cuando apoyó la ley Longueira, norma que ha permitido el desastre de Chiloé y  el colapso de más 18 especies pesqueras”, señaló Bustos.

La ONG  señaló en diciembre de 2012 que “Greenpeace rescata que la nueva ley de pesca despachada (…) haya incorporado como base criterios de conservación ambiental. Para la organización medioambiental, estas incorporaciones significan una oportunidad para comenzar a monitorear la salud de las más importantes pesquerías y fortalecer la institucionalidad vigente, restringiendo el poder de la industria para autorregularse”.

Para el dirigente la relación de Greenpeace con las grandes empresas le pasó la cuenta, porque “no se puede estar con Dios y con el diablo”, explicando que “apoyar la Ley de Pesca y dar unas pequeñas recomendaciones sobre la concentración de cuotas, no fue suficiente. La ley Longueira no solo es mala en su contenido, es también corrupta y una ONG de su categoría no lo puede olvidar”, puntualizó.