A estas horas, y con el 98,8% de los votos escrutados, la Registraduría Nacional comunicó que el 50,2% de los colombianos votó en contra de los acuerdos de paz entre el estado colombiano y las FARC, el punto más avanzado de negociaciones para un armisticio en las cinco décadas que lleva el conflicto.

Con un 60% de abstención que fue determinante para favorecer el “No”, sólo el 49,7% optó por el “Sí” que promocionaban desde el presidente, Juan Manuel Santos, hasta los organismos internacionales. El estado de incertidumbre en el que se sume el país es alto: el presidente Santos convocó a una cumbre urgente en la Casa de Nariño para evaluar el escenario.

Tanto el jefe negociador del estado colombiano, Humberto Delacalle, como Carlos Antonio Lozada, jefe guerrillero y miembro del secretariado de las Farc, han señalado que no es posible reabrir la negociación y cambiar sus términos.“No existe la más mínima posibilidad de que lo acordado en La Habana sea renegociado; lo acordado, acordado está y no existe esa posibilidad”, dijo Lozada durante la Décima Conferencia de las FARC.

El principal ganador con este resultado es el derechista ex presidente, Álvaro Uribe, quien lideró la campaña de oposición a los acuerdos. En los últimos días las FARC dieron señales inéditas: destruyeron 600 kilos de explosivos y anunciaron un inventario de sus bienes, un ítem que siempre se negaron a transparentar. Sin embargo, la mala imagen de la guerrilla después de 52 años de conflicto superó los gestos.