El prócer del folk, el rock y la poesía estadounidense, Robert Allen Zimmerman, alias Bob Dylan, ganó el Premio Nobel de Literatura por su aporte a la literatura a través de la música.

El nacido en el Medio Oeste estadounidense, Duluth, Minnesota para ser más precisos, fue galardonado por la Academia Sueca “por sus nuevos modos de expresión poética”.

Según la secretaria general Sara Danius, el cantautor “ha creado nuevos modos de expresión poética dentro de la gran tradición de la música estadounidense“, dijo ante la sorpresa y la algarabía del público en la sala de la Bolsa en Estocolmo.

Dylan hoy tiene 75 años y su carrera, iniciada allá por los primeros años de los ’60 sigue intacta. Ya casi sin voz, su último disco con covers de canciones cantadas por Frank Sinatra deleitó a la crítica por su delicadeza.

El cantautor fue considerado en sus primeros años como el gran representante del folk sesentero en Estados Unidos. En ese período inmortalizó canciones como “Times are they changin’” -que lo consagró ante el público como “luchador” de los derechos sociales-, “Blowin’ in the Wind” o “With God on Our Side”.

Sin embargo Dylan no se consideraba vocero de nadie. Y en 1965 choqueó al mundo folk con un disco de rock, rabioso por su energía eléctrica (Bringin All Back Home). Lo acusaron de Judas en los conciertos por “venderse al rock” y muchas puertas se le cerraron. Pocos vieron en aquel cambio el inicio de una gloriosa y pionera carrera que influiría a cientos de artistas a lo largo del mundo y que lo tendría ganando un Nobel sesenta años después.