¡Ahí viene el lobo! gritaba Pedrito, y todo el pueblo corría a esconderse en sus hogares esperando que pasara la amenaza que no llegaba, ¡El lobo, el lobo! gritaba, y nuevamente toda la gente huía despavorida a encerrarse en sus casas por temor al animal salvaje que ni asomaba sus narices, ¡Socorro, el lobo, ahí viene el lobo! exclamaba el joven al ver que la bestia iba a devorar las ovejas del pueblo sin mayor problema y esta vez, la gente no daba crédito a sus alaridos.

Al igual que la fábula de “Pedrito y el lobo”, la izquierda tradicional chilena ha perdido credibilidad y legitimidad en la gente, el grito constante de una élite que pretende movilizar a todo un pueblo tras sus demandas particulares no surte efecto, ni en la calle, ni en el relato.

El incesante llamado de la selva que no convence, no permea ni sensibiliza a nadie más que a sus círculos doctos y vanguardistas es, para la gente de a pie, un diario mojado: ininteligible y excesivamente aburrido.

¿El problema? El inmenso abismo que separa a Pedrito del pueblo. Mientras el pueblo quiere hacer su vida con normalidad, Pedrito se divierte a sus expensas sin entender el costo que conllevan al final sus falsas alarmas.

Las demandas ciudadanas y populares

“NO MÁS AFP”, tres palabras que de por sí hacen sentido y logran entrar en todas y cada una de las casas chilenas con sólo ser enunciadas.

A diferencia de las construcciones en altura, de academia y madrigueras, apostamos por una desde abajo y popular, que nos permita construir un país que se parezca a su gente y que por tanto nos abra el camino a las mayorías que desde hace 25 años siguen esperando que un proyecto transformador sea capaz de entenderse con su pueblo.

El domingo 16 de octubre, se realizará la tercera marcha familiar, organizada por la coordinadora No + AFP y el Movimiento Indignados, ambas organizaciones responden a una mirada en común: al pueblo y su gente, elemento que las emparenta con las mayores movilizaciones sociales de los últimos años.

Esta misma lógica con la que actúan, las acercan a las mayorías y por tanto, las alejan de los partidos tradicionales, que durante años se han servido de gremios y espacios políticos a costa de la participación efectiva de la gente. Vemos la decadencia del Colegio de Profesores y la CUT, que dominada y cooptada por partidos que responden a los intereses partidistas, olvidan el rol político social que deben jugar, para defender los intereses de las y los trabajadores. Contrario a la forma en que actúan las organizaciones sociales, como la coordinadora NO +AFP que desde su condición social actúa transversalmente, para enfrentar y liderar las luchas contra los protectores del modelo de pensiones.

El desafío entonces, radica en poner a la gente, al pueblo, en primera fila, sin desconocer las bonanzas y créditos que pueden impulsar los partidos políticos dentro de estos espacios, pero tampoco dejando que sean éstos quienes amputen la participación popular propia de movimientos amplios y con vocación transformadora.

Los partidos emergentes tenemos que entender que nuestro rol es ponernos a disposición de los movimientos sociales y populares, cambiando la lógica tradicional, que lamentablemente la izquierda tradicional y varios de los movimientos “llamados emergentes” quieren seguir repitiendo. Necesitamos menos salones y discusiones de cafeterías y más construcción desde el territorio y las luchas sociales. Las fuerzas transformadoras y emergentes, deben comprender que los nuevos dirigentes deben emanar de las luchas que se forjan abajo. No podemos seguir aceptando que los “dirigentes sindicales” no tengan sindicatos, o que los “dirigentes estudiantiles”, no sean estudiantes.

Es importante entonces, entender el rol y la importancia que tendrá la Coordinadora NO +AFP, luego de la marcha del 16 de octubre, pues no bastará con seguir marchando, deberá enfrentar exitosamente el paso superior del Paro Nacional convocado para el 4 de Noviembre y liderar una lucha político-social, que nos permita terminar con este sistema de pensiones, icono de la construcción neo liberal de la clase política tradicional.

Nosotros y nosotras estamos a su disposición.

 


Jorge Ramírez, partido Poder Ciudadano y Atilio Herrera, Partido Igualdad.