Nacido y criado en La Reina, Fernando Encina es la apuesta de Nueva Democracia -la incipiente organización ligada a la Unión Nacional Estudiantil y al ex dirigente PC Cristián Cuevas- para entrar al concejo municipal de La Reina.

En una comuna dominada por la UDI y la DC, Encina apuesta por una nueva alternativa para el municipio. “Hay que profundizar la democracia en la comuna, la forma en que se toman las decisiones, sacar esa toma de decisiones del concejo municipal, que no siga siendo entre 4 paredes y que la comunidad se manifieste y decida sobre esos grandes temas”, dice, en entrevista con El Desconcierto.

La Reina ha sido conocida tradicionalmente como una comuna residencial, con baja densidad poblacional y abundante arborización. También por sus contrastes: nichos de extrema riqueza conviven con enclaves de pobreza que, según Encina, son más de los que se suele creer. Él mismo, ex dirigente estudiantil, ha vivido toda su vida en la comuna y asegura que la campaña le ha servido para borrar prejuicios. “En La Reina hay una gran diversidad. Nos hemos desprejuiciado un montón respecto de la verdadera condición socio-económica de La Reina, porque se asume de que en algunos barrios hay mucha gente acomodada, pero en realidad no es tan así. Hay muchos adultos mayores que viven en sus casas históricas con pensiones bajísimas que apenas les alcanzan para llegar a fin de mes y que concurren al sistema público de salud. Hay 100 mil habitantes en La Reina y son 40 mil los que asisten al sistema público de salud. Eso nos habla de una realidad socio-económica de nuestra comuna que está bien escondida bajo la idea de que en La Reina vive solo gente acomodada.

– Esa imagen es alimentada por los sectores de La Reina alta, casas enormes, verdaderas mansiones…

Sí, pero no hay mucha gente en esos sectores. La mayoría está en el sector de La Reina baja, de villa La Reina, que están más bien hacia Vespucio, Tobalaba. Pero lo importante es que pese a que la comuna es diversa en su composición, nuestra candidatura tiene un programa y una proyección suficientemente transversal que le ha gustado a distintos vecinos y vecinas.

– ¿Cómo es la situación en las villas de La Reina, a diferencia de los sectores más acomodados?

En villa La Reina es interesante porque ahí vive gente muy digna y trabajadora. Es una autoconstrucción que se hizo en tiempos de Castillo Velasco, es gente de harto esfuerzo, que tiene una serie de dificultades en el acceso a servicios sociales fundamentales, con mucha dificultad para acceder a educación municipal de calidad. A muchos liceos de la comuna que les falta muchísimo para tener buenas condiciones de acogida para los jóvenes de la comuna. En Chile y La Reina se piensa que la educación pública es para la gente precarizada y eso es algo que queremos cambiar como paradigma. Nos interesa que sea un espacio de encuentro.

– ¿Qué evaluación haces del alcalde Raúl Donckaster (DC)? Cuando ganó, en 2012, se dijo mucho que se le quitó uno de los bastiones a la derecha…

Ha tenido una gestión muy comprometida con los grupos que quieren invertir en la comuna. Si bien ha intentado mediar entre esos grupos y algunos sectores ciudadanos y se ha planteado como un actor intermediario entre interés inmobiliario y el interés de la comunidad, finalmente en la gestión de sus políticas municipales, da el gusto a los empresarios que buscan lucrar con la comuna, pese a que muestra su cercanía con la comunidad como eje fundamental. Se ha dedicado a realizar transformaciones en el espacio público para hacer campaña y ha ganado alguna adhesión de algunos sectores. Y legítimamente, porque La Reina es una comuna con problemas de vialidad, pero en términos sustantivos, la gestión de Raúl Donckaster no se diferencia mayormente de la gestión de los otros alcaldes de la derecha porque quienes están operando económicamente y haciendo negocios en la comuna siguen haciéndolo sin mayor dificultad.

– ¿Lo dices a propósito del plan regulador comunal?

El año pasado, tras una serie de interpelaciones y críticas al plan regulador comunal de 2010 que permitió la construcción en altura, el alcalde hizo una consulta no vinculante, más bien testimonial. El sentido común dice que cuando se está haciendo un cambio al plan regulador comunal, los municipios tienen que detener los permisos de edificación en altura. Raul Donckaster no hizo nada de eso. Son esos los pequeños gestos que pasan desapercibidos pero van dejando claro donde están los intereses de cada uno. Y, lamentablemente, los intereses de Donckaster están con los grupos inmobiliarios y con quienes están invirtiendo en la comuna.

– Estas serán las primeras elecciones tras los bullados casos de corrupción que afectaron a la élite política del país. ¿Es una oportunidad para los movimientos emergentes de dar el salto a la institucionalidad y posicionarse como alternativa real?

Los escándalos de corrupción han profundizado la desconfianza y el rechazo de la gente hacia la clase política y los representantes tradicionales, hacia los bloques tradicionales en el poder que tienen copado todo el aparato del Estado y los municipios. El riesgo de eso es que la mayoría de la población no vaya a votar y esa es una dificultad, porque tenemos que comprender como ciudadanas y ciudadanos que aunque no vayamos a votar, estos políticos nos ganan igual y nos gobiernan igual. Así pasó con la elección anterior. El mismo Raúl Donckaster, por ejemplo, ganó con un porcentaje muy bajo de votación. En un escenario como este, en el que se perdió la credibilidad en estos sectores políticos, como organizaciones comunitarias tenemos que generar alternativa política. Eso no es de un día para otro, es mucho trabajo y esfuerzo.

– ¿Cómo ves las posibilidades de Nueva Democracia, Movimiento Autonomista, Izquierda Libertaria y Revolución Democrática en estas elecciones?

Hoy, a diferencia de ayer, existe una serie de organizaciones políticas emergentes que hemos nacido de los movimientos sociales que nos disponemos a disputar espacios de las instituciones y en los consejos municipales. Gente de Nueva Democracia, Izquierda Libertaria, Movimiento Autonomista, Revolución Democrática e independientes, estamos disputando municipios y hemos podido demostrarle a nuestra comunidad que somos gente comprometida con los intereses de la propia comunidad. Y eso es esperanzador y tenemos que hacerle saber a la población, para que el rechazo no se convierta en desafección sino en una nueva esperanza. Hoy no estamos para tener candidaturas que solo visibilicen proyectos. Hoy no nos basta mostrar, necesitamos ganar, ingresar a consejos municipales y demostrar en lo hechos que es posible construir municipios de nuevo tipo, democráticos, preocupados por los derechos sociales de la gente. Ese es nuestro trabajo y a eso convocamos a la gente, a apoyar candidaturas que van por fuera de la Nueva Mayoría y de la Alianza y que proponen programas que democraticen las comunas y defiendan los derechos sociales.