De acuerdo al informe Cuentas Nacionales por Sector Institucional. Evolución del ahorro, la inversión y el financiamiento sectorial en el segundo trimestre de 2016 del Banco Central, el endeudamiento de los hogares de nuestro país alcanzó un récord histórico. La deuda alcanzó un 63,5% del ingreso disponible de cada hogar, el doble de lo que alcanzaba el 2003, el primer año en que hay cifras comparables en los registros del Banco Central. 

Según ha señalado la Fundación SOL, así “se configura una fábrica de deudores y morosos, en la cual interactúan sistémicamente la contención salarial, la privatización de servicios públicos y la oferta extensiva de crédito a los hogares, junto a la regulación de todos estos servicios por parte del Estado, que impulsa el endeudamiento”.

En junio de este año, el Informe de Estabilidad Financiera del mismo Banco Central alertó respecto al alto nivel de endeudamiento de los chilenos, previniendo que “un mayor deterioro en el mercado laboral podría dificultar la capacidad de pago de los hogares”. Ese mismo mes, la Fundación SOL señaló en su texto “Los tiempos de la deuda” que “la deuda es sistémica, ocurre en un tiempo más largo que el político o del ciclo económico (aunque se ve afectado por estos) y no ha parado de crecer en los últimos 13 años. Es un fenómeno estructural que requiere ser tratado en un marco de desposesión salarial, inducido tanto por el Estado como por las fuerzas de la ganancia empresarial”.