Las tarjetas Bip! debutaron en 2003 con la tecnología “Mifare”, que ya en ese tiempo era superada por otras. En otras palabras, como dice el diario El Mercurio en su edición de hoy, la tarjeta “nació obsoleta”.

Es por esto que el próximo año serán reemplazadas por unas de mayor tecnología, que tendrán, entre otras funciones, un sistema de descuentos cuando la gente compre por adelantado un número determinado de viajes y un sistema de prepago con el que se podrá cargar dinero para gastar en locales comerciales asociados. Este último sistema estaría dirigido principalmente a adultos mayores y gente que no sea sujeta de crédito.

El cambio de chip y de plástico tendrá un alza en el costo de la tarjeta y, como afirma el presidente de Metro, Rodrigo Azócar, este gasto correrá por parte de los usuarios. “Va a haber que pagar por la nueva tarjeta, que va a tener una tecnología más alta, va a ser más cara, pero hoy no tenemos un precio relativo“, dijo Azócar a El Mercurio.

La “Bip! 2.0” tendrá un costo cercano a los US$ 29 millones e iniciará su actividad a través de un plan piloto. Actualmente se estima que existen alrededor de 5 millones de tarjetas Bip! activas, de las cuales un 76% pertenecen a usuarios es de clase media y emergente. La carga promedio es de $1.729.