El presidente de Siria, Bashar al-Assad, demostró toda su indolencia con las víctimas de la guerra en una entrevista con The Sunday Times.

A pesar de que en Siria 8 millones de niños necesitan ayuda humanitaria urgente según la Unicef, Al-Assad no se demostró afectado.

Consultado sobre cómo duerme de noche producto de los miles de muertos del conflicto -donde también están involucrados Estados Unidos, Rusia, ISIS y otros grupos armados- Al-Assad, supuestamente, se rió.

Conozco el significado de esa pregunta. Duermo, trabajo y como normal y hago deportes“, ironizó el mandatario según apunta The Independent.

Asimismo dijo que la “culpa es de los terroristas. Estamos hablando de la guerra, no de la caridad“, agregó.

“En esto siempre tendrás inocentes heridos o muertos. ¿Qué es lo que haces entonces? Haces lo mejor posible. Los terroristas aún están en Aleppo y usan a los civiles como escudos humanos”, aseguró.

“No podemos quedarnos parados y decir, “no destruyan la ciudad”. Más importante que la ciudad es la gente, así que tenemos que hacer lo mejor por ellas“, dijo el presidente sirio.

Según el grupo Red Siria por los Derechos Humanos en septiembre murieron 1.176 personas como consecuencia del conflicto.