Según informó esta mañana el diario especializado en economía Pulso, la peruana Exalmar y Bancard en las Islas Vírgenes Británicas no son las únicas estructuras financieras que le podrían causar problemas al ex mandatorio, hoy candidato presidencial. Esto, ya que se reveló que una de las sociedades accionistas de Bancard tiene domicilio en el ducado de Luxemburgo, considerado como el país con la legislación fiscal más flexible de toda Europa.

Así, Inversiones Odisea, accionista de Bancard, es el único accionista de Inversiones Eneida S.à r.l., SPF, sociedad de responsabilidad limitada, y de gestión patrimonial familiar,  domiciliada en Luxemburgo. En diciembre de 2014, Inversiones Odisea realizó un aumento de capital que alcanzó la suma de 18 millones de euros (US$19 millones), y al año siguiente otro más por 12 millones de euros (US$12,8 millones). Así llegó a un capital de 30 millones de euros (US$32 millones).

Con todo, el diario Pulso consigna que no hay información sobre dónde invierte Odisea. La firma aparece en algunos fondos locales, entre ellos, en Volcom Capital, firma de distribución de fondos donde uno de los socios es José De Gregorio (DC), ex presidente del Banco Central. Además, en el fondo Estructurado Inmobiliario de la compañía, las cuotas que mantenía a mayo valdrían $10 mil millones al día de hoy.

En mayo de 2010 la participación del ex Presidente en Inversiones Odisea, de apenas 0,05%, fue cedida a su familia, por lo que hoy los accionistas son sus hijos (Sebastián, Cristóbal, Magdalena y Cecilia) y además la sociedad Inversiones La Iliada, que tiene como socios a los mismos Sebastián y Cristóbal, pero también sus nietos Juan de Dios, Esperanza, León y Magdalena Rossel Piñera, y Tomás Levy Piñera.

La legislación de Luxemburgo es considerada como favorable para inversores, empresarios y particulares, sobre todo por sus condiciones de confidencialidad. Los no residentes no pagan impuestos sobre la renta, sobre las ganancias de capital, sobre transmisiones patrimoniales, y en algunos casos, según la estructura mercantil, están libres del impuesto sobre sociedades, sobre el IVA y sobre las retenciones sobre dividendos o intereses.