Italia dijo que “No” a las reformas constitucionales propuestas por el gobierno de Matteo Renzi. Un 60% de la población voto al “No” mientras que un 40% al “Sí”.

Renzi, todavía Primer Ministro de Italia, pretendía cambiar el rostro de la política italiana quitándole el poder de bloqueo al Senado y dándole mayor poder al gobierno, en un país que ha tenido 63 gobernantes en sólo 70 años.

Sin embargo, la votación se convirtió, en parte, en una validación del liderazgo del Premier. Principalmente porque Renzi prometió dimitir si perdía el plebiscito.

Aún no se terminaban de contar los votos cuando el Primer Ministro asumió la derrota y anunció su renuncia definitiva.

“El resultado es claro. La victoria del no ha sido extraordinaria. He perdido, y aunque en la política italiana no pierde nunca nadie, quiero repetirlo en voz alta. Yo he perdido. Soy distinto y lo digo con un nudo en la garganta. Creo en la democracia. Y cuando uno pierde no se va a dormir silbando como si nada. Aquí se acaba mi Gobierno. Me voy sin remordimientos“, dijo el premier italiano.

¿Pero en qué consistía el referéndum? Se consultaba al pueblo italiano sobre la reforma de varias leyes, en lo que sería el mayor cambio a la Constitución de finales de la Segunda Guerra Mundial.

El proyecto pretendía, entre otras cosas, fortalecer al gobierno, quitándole al Senado su poder de bloqueo en la aprobación de leyes.

Según los analistas, aceleraría los proyectos de ley, dando más dinamismo al Congreso. Específicamente, a través de una pregunta, se pretendía modificar 47 artículos de la Constitución.

Cabe destacar que los principales opositores de la propuesta de reforma constitucional son Forza Italia, que es el partido de Silvio Berlusconi, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), de corte populista y la Liga Norte (ultraderecha). Berslusconi ha declarado que la reforma nació “como un traje a medida para Renzi”

En los próximos días Renzi haría oficial su renuncia. Con su dimisión, en sólo cinco años, habrá cuatro presidentes en Italia.