La líder de la ultraderecha francesa Marine Le Pen, envió un durísimo mensaje a los inmigrantes que pretenden ingresar a Francia.

“No tengo nada en contra de los extranjeros, pero les digo que si vienen a nuestro país, no esperen (…) ser atendidos, ser curados o que sus niños reciban educación gratuita, eso se acabó”, dijo Le Pen.

Según ella la razón es la falta de recursos del Estado francés. “Ya no tenemos los medios de hacerlo, vamos a reservar nuestros esfuerzos y nuestra solidaridad nacional a los más humildes, a los más modestos, a los más pobres de entre nosotros”.

Por otra parte, aseguró, sin tapujos, que la población inmigrante actualmente residente en Francia, “no trabaja”.

Sobre las pensiones explicó que “hay gente que recibe una pensión por vejez con el único criterio de estar en Francia, tener 65 años, sin nunca haber trabajado ni cotizado (…) que recibe 750 euros por persona, 1.500 euros por pareja”.