En entrevista con T13 radios, el sacerdote jesuita Felipe Berríos volvió a refererirse a la temática de la inmigración, un día después de que la alcaldesa de Antofagasta Karen Rojo criticara la presencia de extranjeros en su comuna.

Berríos, quien vive precisamente en Antofagasta en un campamento con inmigrantes, llamó a “no politizar el tema porque van a perder los migrantes y nosotros como nación. Hay que tener cuidado porque esto es un chocolate para los candidatos“. Además, criticó el excesivo centralismo del país: “Creemos que Chile termina en La Serena, el resto lo llamamos el norte. Iquique, Calama, Antofagasta es distinto, culturalmente estamos más cerca de Perú y Bolivia, con un flujo constante de inmigrantes y una economía extractiva con mucha desigualdad y despreocupación del estado central. En ese contexto tenemos una migración que no ha sido hecha desde el Estado, que acoge a las personas, es una inmigración que hace el mercado, que se desentiende de vivienda, salud, educación y se pasa la pelota al estado que está sobrepasado en esta zona del país con esta migración”.

Después, pasó a relatar una experiencia que vivió respecto a la migración en Antofagasta: “El otro día veía a un niñito boliviano con la camiseta de Chile, decía que era Alexis Sánchez. Siempre me llaman para los partidos y me preguntan si pasa algo y no, no pasa nada en los partidos, hace dos años hubo algo pero no fue distinto a lo que pasa en un partido entre la Chile y el Colo Colo”, afirmó.

Ellos son personas que vienen acá ha quedarse en Chile, que quieren que sus hijos se queden, quieren morir acá. Sus hijos hablan como chilenos, es un inmigrante que quiere a Chile”, agregó. Sobre la temática de los campamentos de migrantes en el norte, dijo que no se trata de una falta de acceso a casa, sino de una exclusión social. “Por ejemplo, yo no tengo sueldo, pero tengo redes de contacto. Personas que vienen, ganan el salario básico, sin redes de contacto, que no tiene personas que le ayuden con un préstamo o le cuiden al niño. Por eso tienden a vivir juntos e irse a los campamentos”, explicó.

Por último, sobre la polémica de la muñeca inflable de Asexma, valoró las disculpas de Roberto Fantuzzi y llamó a cambiar el “machismo disimulado que todavía la tenemos las generaciones más viejas“.