Chiloé es una ciudad de armas tomar. Así lo demostraron a principios de 2016, cuando el archipiélago se pobló de barricadas llamando la atención de todo el país por los letales efectos que las salmoneras siguen causando en las costas de nuestro país. Hoy el periodista de Canal 13, Ramón Ulloa, también lo supo. Durante una transmisión en vivo desde Castro, en la que daba cuenta de la situación de la zona tras el terremoto del domingo 25 de diciembre, el rostro televisivo se vio envuelto en una manifestación en la que un grupo de personas pedía la libertad de la machi Francisca Linconao, quien cumple 4 días de huelga de hambre líquida en defensa de su inocencia al encontrarse detenida por su supuesta participación en el atentado incendiario al fundo de los Luchinsger-Mackay que cobró la vida del matrimonio.

En el registro, el periodista afirma que no puede continuar el despacho por estar siendo interrumpido por “manifestantes de la causa mapuche”. “No son más de veinte y además se tapan la cara. No quieren que nosotros sigamos trabajando” dijo Ulloa en vivo.

La reacción del comunicador despertó duras críticas en redes sociales, recibiendo acusaciones de mostrar lealtad “con quien le paga el sueldo y no con la ética profesional de informar”, entre otros comentarios.