La autora del libro “Mi Testimonio. Aborto, Estado e Hipocresía en Chile”, Karen Espíndola, decidió responder a través de una carta publicada en La Tercera, a una columna de la senadora Soledad Alvear (DC), en el mismo medio, en el que cuestiona la aprobación del proyecto de ley que despenaliza el aborto.

Espíndola explica que Alvear utiliza dos principales argumentos en su columna: 1) la dignidad humana implicaría que el derecho a la vida es absoluto y 2) los diagnósticos prenatales pueden fallar.

Ante esto, la joven comienza su carta aclarando “que ningún derecho es absoluto o sagrado, lo que en su calidad de abogada debiera saber. Otra cosa es lo que pueda opinar desde sus creencias religiosas. Por tanto, si la vida no es un derecho absoluto, lo que cabe en este caso es asumir que en esta causal los derechos de la mujer (también los tenemos) se ven altamente afectados y reconocer sin medias tintas la imposibilidad de hacerle un bien al ser en gestación”.

Además, Espíndola expone que “la única opción democrática es permitir (no imponer) la opción de abortar, dejando de dañar la integridad física y mental de nuestras mujeres por la vía de la imposición de una determinada conducta, principalmente de las más vulnerables”.

Luego, cuestiona que la ex ministra Alvear se pregunta: “¿quién asegura que no puede haber error en el diagnóstico?”, a lo que Espíndola reflexiona: “Como si fuera una doctora experta, olvidando convenientemente los avances de la tecnología disponible que permiten, claramente, que los médicos hagan diagnósticos precisos”.

Finalmente, la autora del libro en la que cuenta su testimonio de aborto, concluye que “no hay argumentos para que los parlamentarios de la Nueva Mayoría (principalmente los DC) voten en contra del proyecto de ley en discusión, que forma parte del cumplimiento de una promesa de campaña -explicitada en la página 169 del programa de este gobierno-“.