Pese al aumento de la tasa de participación laboral, tanto femenina como masculina, la brecha entre ambos géneros demuestra, nuevamente, números negativos para las mujeres, con un ingreso promedio de $383.853 para ellas y de $520.936 para los hombres.

A pesar que la tasa de ocupación por sexo indica que el masculino alcanza el 66,2% y el femenino el 43,4%, 2015 marcó el número más alto registrado sobre el ingreso femenino al mundo del trabajo desde que se aplica esta encuesta, con un 47,4%.

Sin embargo, la participación de las mujeres en sindicatos va a la par que la participación masculina: mientras ellos alcanzan el 13,3%, las mujeres sindicalizadas ocupan el 13%.