El Partido Ecologista Verde (PEV) hace un llamado a corregir urgentemente las respuestas institucionales ante desastres naturales y a desarrollar estrategias sustentables en el tiempo, incluyendo en el caso de los incendios forestales, la capacidad instalada de las Fuerzas Armadas para respaldar y complementar la acción de Conaf, bomberos y Onemi, sobrepasadas por la extensión y condiciones ambientales de más de 37 focos de incendios en el territorio nacional.

El PEV enfatiza que este tipo de catástrofes a nivel regional y nacional producida por la quema de cerca de 145.000 hectáreas son el reflejo palpable del cambio climático, ante lo cual nos encontramos con las instituciones responsables de hacerles frente, así como las comunidades, sin las respuestas adecuadas.

En el caso de las Fuerzas Armadas, éstas deben adaptarse al requerimiento militar que implica la nueva tarea de defensa del medio ambiente. Tienen ahora la obligación de adecuar sus recursos militares al propósito de la defensa de los ecosistemas y la vida, lo que implica habilitar su equipamiento a respuestas como el combate de incendios. No es posible que hoy el Estado subutilice esos recursos y deba pedir apoyo al extranjero o arrendar a costos altísimos aviones y helicópteros.

Cada año se supera y se reporta que el record de altas temperaturas es el mayor de la década o del siglo. Si se suma a esto la ausencia de ordenamiento territorial en la planificación de las plantaciones de monocultivos forestales que solo siguen “leyes del mercado”, la ausencia de planificación del desarrollo urbano, la inexistencia de educación permanente en prevención de riesgos y la escasa capacidad de respuesta temprana construida sobre bases territoriales, no es sorprendente que “las condiciones ambientales” nos superen.

El PEV explica que es clave la protección de las fuentes de agua, de humedales y la provisión de sistemas de almacenamiento de agua regular y sistemático, especialmente en torno a macizos forestales. De lo contrario, la “sequedad ambiental” se continúa expandiendo, como ocurre en la actualidad, lo que luego se usa erróneamente como explicación. Los mega-incendios no son “catástrofes naturales”, sino condiciones y situaciones creadas por los seres humanos y no un “azote de la naturaleza” como explica la presidenta.

Lo que enfrentamos es un recordatorio de la falta de aprendizaje institucional, donde no se está captando el mensaje de la naturaleza, la cual pide a gritos protegerla, especialmente frente a un cambio climático acelerado, lo que presenta un escenario de extrema gravedad.

En este contexto de urgencia, “es de interés nacional capacitar, entrenar, equipar y movilizar al personal de las Fuerzas Armadas para que apoyen a bomberos, CONAF y ONEMI en lo que debiera ser nuestro principal foco en función de la verdadera soberanía y seguridad ecológica nacional en relación a proteger nuestra biodiversidad y flora y fauna amenazadas”, expresa Rodrigo Cerda, Vicepresidente del PEV.

En tanto, el biólogo y ecólogo Bernardo Reyes del PEV valoró los esfuerzos que han hecho algunas personas para ayudar a los animales que huyen despavoridos heridos o quemadas por la acción del fuego, el apoyo a los voluntarios de bomberos y Conaf. “La organización de las comunidades es clave, alcaldías y juntas de vecinos pueden y deben crear los comités de apoyo y de alerta temprana mientras que las empresas, especialmente aquellas que poseen la experiencia y el equipamiento. Deben ser más proactivas en la protección de los bienes comunes y no solo de sus plantaciones o instalaciones”, puntualiza Reyes.

Para el PEV, todos, como país debemos hacer un esfuerzo para coordinar respuestas para prevenir y responder ante estas emergencias y sobretodo para enfrentar las acciones de restauración y mitigación pos-incendio, ante la pérdida de cientos de millones en patrimonio natural, productivo y servicios ecosistémicos.