Luego de varias semanas de alta tensión en las relaciones entre Argentina y Bolivia por las políticas que el presidente argentino, Mauricio Macri, implementó para endurecer el control migratorio en su país y acelerar los procesos de expulsión, el clima entre ambos países podría calmarse gracias a una entretenida invitación de Macri a su homólogo boliviano.

El embajador argentino Normando Álvarez anunció que el presidente argentino invitó al boliviano, Evo Morales, un apasionado del fútbol, a presenciar el 16 de abril en Buenos Aires el clásico entre River Plate y Boca Juniors.

Los presidentes aprovecharan el encuentro para abordar la agenda bilateral, marcada por los desacuerdos migratorios entre ambos países.

El diplomático argentino, que se reunió con el canciller boliviano, Fernando Huanacuni, consideró luego de la cita que “hay que calmar las aguas (…), discutir seriamente” las diferencias por el endurecimiento de la política migratoria argentina.

Antes del encuentro entre jefes de Estado, tendrá lugar una reunión entre los cancilleres de ambos países para que, “antes de mediados de año, se reúnan el presidente Macri con el presidente Evo donde (…) se firmen todos los convenios que están pendientes entre ambos países”, anunció el diplomático.

Según cálculos oficiales, más de un millón de bolivianos vive actualmente en Argentina.