Justo cuando se pensaba que el servicio de Uber ya había agotado sus polémicas, un nuevo episodio se suscitó esta mañana, en medio de la presentación del nuevo bus de Transantiago, con tecnología incorporada para reducir emisiones. En la instancia, el ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobos, fue increpado por un taxista.

“Todos los días Uber me quita los pasajeros y usted no hace nada, usted tiene el sartén por el mango”, le señaló el taxista al secretario de Estado, robándose la atención de periodistas y autoridades, según consignó La Tercera.

Sin embargo, Gómez-Lobos le respondió señalando que ya han sido retirados más de mil vehículos de las calles, pero que no tiene facultades “para hacer algo más”.

El taxista, desde su postura, decidió insistir: “Cuando empiece marzo y las calles se congestionen, qué vamos a hacer. Ustedes hablan de la contaminación y tenemos 45 mil en las calles (Uber). Yo tengo que licitar cada cinco años y me meten las manos al bolsillo. Dígame usted ¿De qué me sirve licitar? mejor me compro un bus y pirateo”.

Ante esto, el ministro señaló que “tenemos un proyecto de ley en el Congreso para regular esto, porque ahora no tenemos facultad”. Entonces, el trabajador le recriminó: “Usted tiene que hacer lo que hizo Macri en Argentina, lo cortó de una, altiro. Dígame una cosa, ¿Uber paga impuestos aquí en Chile? No paga impuestos”.

“Ustedes tampoco”, le respondió el secretario de Estado. “Cómo que no?, le cuestionó el taxista, de vuelta. “Ustedes están exentos”, insistió Gómez-Lobos.

El curioso diálogo continuó de forma inesperada: “Qué básica su respuesta, ministro”, se descargó el trabajador. Entonces, con la paciencia ya colmada, el ministro argumentó: “La gente prefiere el Uber, la gente también prefiere otros servicios, ¿Por qué los prefieren?”, preguntó. “Porque ustedes le dieron las facilidades para entrar al país”, cerró el ofuscado taxista.