Este viernes 10 de febrero, el sistema de transporte planteado por Ricardo Lagos como un cambio radical en la calidad de vida de las y los capitalinos, cumplió su primera década de existencia.

Con fracasos, decepciones y promesas incumplidas a cuestas, el Transantiago acumula una serie de antecedentes generalmente ignorados por la ciudadanía, que esconden cuestionables aspectos del sistema, como la bancarización y el despilfarro de recursos estatales en manos de privados.

Comité de Expertos: ¿Quiénes son y para qué están?

El Panel de expertos es un ente técnico y autónomo, integrado por tres expertos, que fue fundado en 2012. Entre sus funciones, se encuentra la potestad de determinar ajustes mensuales a las tarifas del transporte público, según diversas variables económicas.

Dos de los integrantes propuestos por el Concejo de Alta Dirección Pública y el tercer integrante es escogido entre una terna propuesta por los decanos de facultades de Ingeniería, Economía y Administración de universidades acreditadas ante el Ministerio de Educación. Se reúnen periódicamente, al menos una vez al mes, recibiendo un sueldo de 30 UTM cada uno (aproximadamente $1.400.000 pesos).

Los integrantes actuales son todos hombres: Juan Enrique Coeymans, ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica, donde ha ejercido durante ocho años como Director de la Escuela de Ingeniería; Patricio Rojas Ramos, ingeniero comercial con mención en Economía y asesor económico de instituciones financieras y Juan Pablo Montero, ingeniero civil y magíster en Ingeniería Hidráulica de la Universidad Católica.

Los profesionales reúnen antecedentes acerca de la calidad del servicio y la seguridad al interior de los buses, así como de los índices de evasión que se registren mensualmente. Según consignó El Mercurio, se registran 16 alzas de tarifa a lo largo de su primera década de funcionamiento.

Agencia UNO

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¿Cómo funciona la Bip? Los oscuros beneficios de la bancarización

La tarjeta Bip! hizo su debut en el año 2003 bajo una entrega inicial gratuita, pero fue aumentando de valor paulatinamente: Primero costó $500 pesos hasta llegar a su valor actual de $1.500 sin carga. Según las autoridades, hasta octubre de 2016 existían cinco millones de tarjetas Bip! y el 76% de sus usuarios pertenece a la clase media. Los análisis estiman que la carga promedio es de 1.729 pesos.

Uno de los detalles que mucha gente desconoce es que la utilización de las tarjetas implica el pago del Royalty a TransBank, la empresa chilena creada por Sebastián Piñera, actual encargada de la administración de tarjetas de crédito y débito en Chile. Así, el uso y carga de cada tarjeta implica un financiamiento directo hacia los bancos que componen el administrador financiero del sistema, ya que el dinero cargado se transforma en liquidez a disposición de dichas instituciones.

“Para esto expondremos un ejemplo: si la carga promedio de la bip es de $1.729 pesos, al multiplicarlo por el total de tarjetas (cinco millones), nos da un total de $8.645.000.000 (ocho mil seiscientos cuarenta y cinco millones de pesos). Como se puede observar, es mucho el dinero que le entregamos a los bancos en forma de crédito forzoso”, consiga un artículo de Los Hijos de Mafalda.

Según lo anunciado por el gobierno, en 2019 termina el período de licitación de la actual tarjeta del Transantiago. Una de las opciones que evalúa el Ministerio de Transportes es la coexistencia de la Bip y del medio de pago “Opeen Loop” o abierto con plásticos bancarios. Otra opción es que se pueda utilizar el teléfono celular para el pago, al igual que en Europa, lo que podría ser importado a Chile por compañías como Soda. La idea es que la nueva tarjeta permita pagar taxis, plataformas, bicicletas públicas, estacionamientos y otros servicios, según consignó La Tercera.

FOTO: FRANCISCO CASTILLO D./AGENCIAUNO

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¿Quiénes son los administradores financieros de Transantiago?

Aunque muchos lo ignoran, el Administrador Financiero de Transantiago (AFT) es el organismo encargado de recaudar, administrar y distribuir los ingresos entre los principales operadores, además de dedicarse a la comercialización y distribución de la tarjeta Bip!.

El administrador se encuentra constituido bajo la figura de una Sociedad Anónima y es integrado por las principales entidades bancarias de Chile. Según lo declarado por la Superintendencia de Valores y Seguros, Banco Estado es uno de los accionistas con más del 20% de la propiedad, mientras que entre los accionistas con un 10% al 20% de propiedad están Banco de Chile, Banco de Crédito e Inversiones (BCI) y Banco Santander.

Además, Sonda S.A y Promotora CMR Falabella S.A se ubican entre los accionistas con un 5% y 10% de la propiedad. La alta injerencia de entidades privadas en esta administración ha preocupado a diversas figuras políticas, sobre todo considerando la gran inyección de recursos que el Estado ha realizado en estos años.

“El Administrador Financiero del Transantiago (AFT), que hoy es propiedad en gran parte de la banca privada y de Sonda, debiese ser cien por ciento público”, sentenció el diputado Gabriel Silber en 2012.

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El fallido software de Transantiago que provocó millonarias pérdidas

A pocas semanas de su implementación, una serie de parlamentarios denunciaban las irregularidades tras el proceso de licitación por parte del Administrador Financiero del Transantiago (AFT) que culminó en un millonario contrato con Sonda, la empresa encargada de diseñar el soporte tecnológico e informático del sistema.

“El Transantiago está operando sin el software ofrecido”, explicaba el entonces senador Nelson Ávila, exigiendo una investigación de Contraloría. El hecho puso en juego la eficiencia y fiscalización del Estado al nuevo plan de transportes e implicó pérdidas cercanas a los 10 millones de dólares solo en sus primeros dos meses de implementación.

Fueron días agitados para el gobierno de Bachelet, que responsabilizó directamente a la empresa Sonda, encargada del soporte del Transantiago, a quienes acusaron de pedir postergaciones en el cobro de los pasajes desde el primer día -por no estar preparado el software- en un momento en que ni siquiera había 4 mil micros en circulación.

Belisario Velasco aseguró que Bachelet recibió información “equívoca” que provocó que diera el vamos al debut del sistema, sin realmente estar en condiciones de realizarlo correctamente. El hecho desató un escándalo de proporciones durante meses y evidenció las redes de corrupción que se tejieron alrededor del Transantiago, debido a los vínculos del presidente de Sonda, Andrés Navarro, con el resto de los accionistas y administradores financieros.

/AgenciaUno

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¿Cuánto dinero se le ha inyectado al Transantiago?

Desde la aprobación al subsidio al transporte público, en 2009, el sistema de transporte público capitalino ha recibido una inyección de 5.172 millones de dólares, cifra que equivale a 10 hospitales de alta complejidad como el Sótero del Río, según consignó La Tercera.

En una década, el Transantiago ha recibido más recursos de lo que le costaría al Estado entregarle gratuidad universidad a 1,2 millones de estudiantes universitarios. Incluso, alcanza para construir dos líneas de metro, con un costo aproximado de 3 mil millones.

Por más que el Estado ha insistido en financiar su continuidad, el sistema sigue arrojando número rojos y el año pasado las pérdidas alcanzaron los 645 millones de dólares.

Sin embargo, el director del Transporte Público Metropolitano, Guillermo Muñoz, señaló que “en ningún país del mundo se discute el subsidio, (pues) en todas partes existe”. Sin el subsidio, apuntó la autoridad, el valor del pasaje superaría los 1.038 pesos en bus y los 1.138 pesos en Metro.