Luego de que la Corte de Apelaciones de Antofagasta ordenara que las mujeres trans sean revisadas por personal femenino en todo procedimiento de seguridad, el Movimiento de Liberación e Integración Homosexual (Movilh) denunció que la institución persiste “con una salvaje discriminación, sin precedentes en una institución pública”, ya que en un año se han dictado al menos cuatro sentencias en su contra.

Pese a que las internas denunciaron golpes, torturas y haber sido obligadas a desnudarse en presencia de personal masculino, la organización que promueve la diversidad sexual señaló que “Gendarmería sigue negándose al pleno respeto a la identidad de género exigido por la Ley Zamudio, persistiendo con una salvaje e inhumana discriminación”.

Durante el pasado 28 de diciembre, los ministros de la Primera Sala de la Corte de Apelaciones confirmaron que las internas M.L.B, S.O.O y C.P.B padecieron “maltrato, humillación y vejámenes” en el Centro Penal Penitenciario de Antofagasta, además de haber sido discriminadas constantemente por su identidad de género”.

En su fallo, los jueces acusaron a Gendarmería de no adoptar una medida “eficaz y oportuna para subsanar la afectación de derechos fundamentales (…) en concreto, el trato a las reclusas de conformidad al género con que se identifican”.

Además, la Corte ordenó a la institución a velar porque su personal trate a las recurrentes por su nombre social, adoptando las medidas necesarias acerca del trato que debe dársele en consideración a su identidad y expresión de género, además de exigir una capacitación para los funcionarios.

Por último, el tribunal fue enfático en señalar que las medidas de seguridad referente a personas trans debe ser realizada por “personal femenino de enfermería en presencia de personal del mismo sexo de la institución”, uno de los puntos que Gendarmería se niega a obedecer.

“Gendarmería apeló al fallo en un escrito a todas luces transfóbico, pues por un lado tratan en todo momento a las mujeres trans como hombres, además de llegar al extremo de sostener que el respeto a la identidad de género de las personas, transgrede los derechos de sus funcionarios. Esto es impresentable. Gendarmes han torturado personas y acusan que son sus derechos los vulnerados. Se trata de abusos sin precedentes contra las minorías sexuales en una institución pública”, denunciaron desde el Movilh.

En su apelación, la institución señaló que dicha orden constituye una imposición que transgrede la normativa y derechos funcionarios, “toda vez que el trato directo en cuanto al registro corporal de las personas privadas de libertad debe ser necesariamente efectuado por personal del mismo sexo, siendo concordante a los procedimientos establecidos por resolución del Director Nacional”.

El dirigente del Movilh, Rolando Jiménez, recordó que “en menos de un año este es el cuarto fallo contra Gendarmería por abusos y torturas contra personas trans en recintos penales, tras dos sentencias similares en Iquique y una en Concepción. Se trata de abusos sistemáticos”.