Se estima que al menos 322 millones de personas en el mundo sufren depresión, lo que evidencia un aumento de 18% más que hace una década. En tanto, otros 264 millones padecen trastornos de ansiedad, lo que también implica un incremento del 15% respecto hace diez años, según los datos que fueron revelados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Durante el próximo 7 de abril se celebrará el Día Mundial de la Salud, con especial énfasis en la depresión, ya que un 4,4% de la población total sufre de esta enfermedad. Hoy, la dolencia es más común entre mujeres (5,1%) que en el caso de los hombres (3,6%).

Del total de 322 millones de personas que sufren depresión, la mitad vive en el Sudeste Asiático y en la región del Pacífico, donde se sitúan algunos de los países más poblados del planeta, como India y China.

En tanto, en Latinoamérica, Brasil se posiciona como el país que más casos de depresión sufre, evidenciando un 5,8% de prevalencia. En la lista, es seguido por Cuba (5,5%); Paraguay (5,2%); Chile y Uruguay (5%), Perú (4,8%); Argentina, Colombia, Costa Rica y República Dominicana (4,7 %). Más abajo se sitúan países como Ecuador, Bolivia, El Salvador, Panamá, México, Nicaragua, Venezuela, Honduras y Guatemala, entre los países con menor índice.

Según el informe, el número de personas que sufre depresión ha aumentado un 18% entre 2005 y 2015, del mismo modo en que ha aumentado la tendencia a sufrir desórdenes mentales, sobre todo en países de bajos y medianos ingresos.

Hoy, la depresión es considerada la enfermedad que más contribuye a la discapacidad en el mundo (un 7,5%), además de ser la primera causa entre las muertes por suicidio, estimadas en 800.000 al año.

Se estima que en la región de América un 7,7% de las mujeres padece ansiedad, mientras que los hombres son afectados en un 3,6%. Brasil se posiciona nuevamente como el país de Latinoamérica que más desórdenes de ansiedad padece (afectado a un 9,3% de la población), seguido de Paraguay (7,6%); Chile (6,5%); Uruguay (6,4 %); Argentina (6,3 %); Cuba (6,1 %) y Colombia (5,8 %).

Otra de las consecuencias de las enfermedades mentales en general, señalan los expertos, son las millonarias pérdidas económicas que suponen, estimadas en un billón de dólares al año.