Durante estos días los vecinos del campamento Felipe Camiroaga de Viña del Mar se han manifestado por un acuerdo incumplido de 2015 de parte del municipio, que entre otras cosas contemplaba dotar de electricidad y agua potable a dicho campamento.

La violencia policial se ha hecho presente durante las manifestaciones de los vecinos, quienes además se han sumado a otras luchas como el freno a las termoeléctricas en Limache y Llay Llay. Para frenar las manifestaciones, Carabineros ha empleado el uso de lumas y perros a modo de represión.

 

Con todos estos antecedentes, los vecinos del campamento Felipe Camiroaga decidieron irrumpir hoy afuera del Hotel O’Higgins, a propósito del evento del piscinazo de la Reina del Festival de Viña, Kika Silva, organizado por la misma municipalidad y el diario La Cuarta.

La transmisión de los canales de televisión, sin embargo, siguió con el foco en la piscina, más allá de comentarios alusivos a la protesta pacífica, que finalmente logró suspender de forma inédita el evento y terminó con algunos detenidos.

Más de 900 familias se han visto afectadas por el incumplimiento de contrato de la alcaldesa Virginia Reginato. “Es triste levantarse con los niños en la mañana con una vela”, aseguró un dirigente a Canal 13.

Consultado sobre el evento suspendido, el vecino respondió: “El piscinazo no nos interesa, porque ni siquiera podemos ver el festival, no tenemos luz”.