Aún está en la retina de los hinchas. El 2001, Santiago Wanderers volvía a ganar un título del fútbol chileno tras 33 años. En un equipazo compuesto por jugadores de la talla de Joel Soto, Héctor Robles, Moises Villarroel, Arturo Sanhueza y Jaime Riveros, destacaba también un joven atacantede 19 años: Joel Soto.

Jugó el Mundial Sub-20 de Argentina 2001, el Preolímpico de Concepción Sudamericano Sub-23 de 2004 y pasó por clubes de la talla de Colo Colo, Universidad de Chile, Jaguares, Atlante y Puebla, en México.

El fin de su carrera como jugador llegó en 2013 en Unión La Calera, luego de una larga carrera que incluyó también clubes como Cobresal, San Luis, O’Higgins y Ñublense. Tras colgar los botines, Soto dedicó su tiempo a las escuelas y las construcción de canchas de fútbol en Valparaíso.

Su trabajo se había dado de manera anónima, eso hasta el triunfo de Jorge Sharp en el municipio de la comuna. A principios de marzo, el edil invitó a Joel a sumarse a su equipo de trabajo y asumir como director del departamento del deporte de Valparaíso junto a Cristián Álvarez.

“Es un poco cansador, no te digo lo contrario. No me para de sonar el teléfono. La gente me dice ‘Joel hagamos un reunión’, ‘Joel te queremos invitar al aniversario del club’. Hay fines de semana donde trabajo sábado y domingo, la familia está sufriendo porque paso mucho tiempo fuera de la casa. Es agotador, pero estoy haciendo algo que me gusta”, reconoce el ex goleador a El Gráfico Chile.

Sin embargo, el Huevo no se arrepiente de haber asumido un cargo público: “No hubiese tomado este desafío si no fuera por Valparaíso. Estoy muy motivado, más allá de los colores políticos está esta ciudad de por medio y eso me sedujo. Uno a veces critica el puerto, por los rayados por la suciedad, pero ¿qué hago yo para aportar? y qué mejor que esta posibilidad de que surja desde el deporte”, explica.

Soto también aprovecha de criticar la administración anterior, enfatizando en la dificultad por “no tener los recursos para hacer cosas porque la ‘muni’ quedó desfalcada. En los cerros hay muchos auditorios abandonados y queremos que los chicos estén ligado a eso”.

El Huevo asegura que su deseo es alcanzar un plan de desarrollo similar al de Viña del Mar: “Hoy apuntamos hacia allá, a tener una playa del deporte, una corrida en Valparaíso que nazca desde la municipalidad y que en materia deportiva los porteños sientan que esta es su ciudad”, argumenta.

En la misma línea, el ex Santiago Wanderers aspira a que el equipo vuelva a entrenar en Valparaíso (actualmente lo hace en Mantagua). “Ellos no entrenan ningún día aquí. La idea a corto plazo es traer a las divisiones inferiores, y con el tiempo, por qué no, traer al primer equipo, que la gente los vea en la calle y se sienta identificada con ellos por qué aquí Wanderers es Valparaíso”, remata.