La académica y escritora chilena, Lucía Guerra, presentó “Con voz de sombra. Crónica de un duelo”, su más reciente libro, publicado por Editorial Cuarto Propio, ante medio centenar de personas que asistieron el viernes recién pasado al Museo de la Solidaridad Salvador Allende.

La actividad se tornó en un espacio íntimo desde las primeras palabras pronunciadas por Marisol Vera, directora de Editorial Cuarto Propio, quien señaló que hace un año, cuando la autora la contactó para proponerle este libro, sintió el lazo que les une y las mantiene atadas a la vida, que es la literatura. “Pero esta vez ella quería hablar del duelo. Que es algo que normalmente no hacemos. Ella, como buena rebelde, se niega existencialmente a eso y ahonda en él… y de esa manera nos hace instalarnos en los duelos que debemos hacer”, destaca.

A cargo de la presentación del libro estuvieron el poeta y profesor de la Universidad de Santiago (Usach), Naín Nómez, y la catedrática especializada en género y poesía Fernanda Moraga, quienes cultivaron una amistad de muchos años con Lucía Guerra y su compañero de vida, Richard Cunningham, quien murió hace tres años y dio origen a una serie de sentimientos que ponen a su esposa en el camino de escribir sobre él, y sobre el dolor que se alojó en su vida con su ausencia.

Lucía Guerra se puso de cara ante la muerte, con la pérdida física del escritor estadounidense -a quien define como su alma gemela-, siente un vacío que la acosa, la estremece y la pone frente a un espejo en el cual su identidad tambalea. “Él era mi verdadero aval, quien más se alegraba de mis logros, el que me motivaba a seguir escribiendo. Aunque siempre he sido feminista y me considero una mujer autónoma, era él quien esculpía mi identidad “, confiesa la autora.

Luego de su muerte repentina, vinieron los ritos de la muerte. Muchas personas la acompañan, pero después llega el silencio, y con él la soledad.

Guerra afirma que “en una sociedad en la cual la mayoría de los medios de comunicación enfatizan lo trivial, el duelo es un proceso solitario porque se evita hablar del dolor“. Debido al silencio impuesto por una sociedad que valora la felicidad y el éxito, y así nace la necesidad de escribir “Con voz de sombra. Crónica de un duelo”, como una manera de rescatar fragmentos de la vida del hombre que sigue amando, y darle voz a su duelo.

En este libro, el duelo es una historia compleja que devela reflexiones relacionadas con la muerte, y en contrapunto, por medio de la memoria y la escritura, se rescatan fragmentos de una vida tronchada entrelazados con conmovedoras experiencias de infancia en un orfanato,  en la guerra de Vietnam, y en Chile durante la dictadura militar, reconstruyendo una especie de biografía, que pone de relieve la relación que termina con su partida.