Ya en diciembre se prendían las primeras alertas de los partidos políticos. El refichaje de las colectividades inscritas con anterioridad a mayo del 2015, es decir, los “tradicionales”, avanzaba más lento de lo esperado. Entre abril del año pasado y enero del 2017 los partidos sólo llevaban, en promedio, unos 9 mil militantes. Los más atrasados eran el PPD y la UDI, que no superaban los 4 mil, y los más avanzados la DC y el PS.

Recién el 7 de marzo comenzaron los reportes semanales del avance de cada partido, publicados periódicamente en la página del Servicio Electoral. Hasta entonces jugaban al misterio, dando sólo trascendidos de su nivel de avance.

El plazo final termina este viernes 14 de abril. Y según el último reporte, que contabilizó hasta el 11 de este mes, el escenario ha cambiado radicalmente. En solo un mes, partidos aumentaron incluso hasta 25 mil militantes.

Ya todos los tradicionales han cumplido la meta y algunos que se vieron en una situación crítica -peligrando incluso su capacidad de presentar parlamentarios o candidatos presidenciales- superaron largamente las 18.500 reafiliaciones mínimas que exige la nueva ley de partidos políticos. ¿Cómo lo hicieron?

¿Una ayudita virtual?

Un dato concreto no puede escaparse del análisis del refichaje. Todos los estimados de los partidos subieron considerablemente una vez que el Servicio Electoral habilitó las “formas alternativas” de reafiliación.

Hasta diciembre de 2016 sólo había 717 solicitudes de refichaje electrónico. Para realizarlo era necesaria la Clave Única que entrega el Registro Civil en forma presencial. Desde el 15 de febrero de 2017 en adelante estuvo disponible un segundo mecanismo virtual, llamado “Afiliación con Firma Electrónica Avanzada”.

Contra lo que indica su nombre, ese mecanismo no era tan avanzado. El trámite consistía en ingresar la solicitud de refichaje, recibir un correo electrónico con un número único de ingreso y validarlo con firma electrónica. Organizaciones como Derechos Digitales advirtieron, en su momento, la poca rigurosidad de este mecanismo, pero Servel lo llevó a cabo de todas formas invocando la Ley Orgánica Constitucional sobre Partidos Políticos que le entrega la potestad para definir mecanismos, así como nuestra débil institucionalidad sobre datos personales.

Tras eso, vinieron los saltos. Del 7 de marzo al 11 de abril, Renovación Nacional aumentó 16 mil militantes; la UDI 22 mil; el PPD 22 mil; el Partido Radical 23 mil; el Partido Comunista 45 mil; la DC 12 mil; y el PS 10 mil.

Factor caudillos y despliegue en la calle

El remonte no fue parejo en todas las zonas del país ni funcionó en el mismo período para todos los partidos. En el caso de la UDI, las regiones claves fueron las de Magallanes, Valparaíso, Los Ríos y Coquimbo, que dieron soporte al aumento de diez mil fichados entre marzo y abril.

El Partido Radical, que incluso vio amenazada la posibilidad de inscribir a su candidato, el senador Alejandro Guillier, tuvo una semana clave entre el 21 y 28 de marzo. Sólo entre esos días se tramitaron 5272 fichas en el Servel, que provenían principalmente de Valparaíso, Santiago y Bío Bío.

El repunte en el PR se dio, precisamente, de la mano de la imagen de “credibilidad” del candidato presidencial.

/ Facebook: Partido Radical

En cuanto al Partido Por la Democracia (PPD), su “periodo clave” fue entre el 21 y el 28 de marzo. En esos días se tramitaron 5.112 formularios de refichaje a su favor, número mayor al que lograron inscribir durante todo el año 2016. Las zonas que sostuvieron ese aumento fueron, por ejemplo, la Región de la Araucanía, que en una semana pasó de 742 a 2.037 militantes refichados. Ahí es donde operan los conocidos hermanos Tuma, el diputado Joaquín y el senador Eugenio, que asumieron el despliegue del trabajo en terreno en la zona.

Otro aumento importante lo vivió el Partido Comunista. Si bien el suyo fue un aumento sostenido a lo largo del proceso de refichaje, el salto más grande se vio entre el 14 y 21 de marzo, cuando el Servicio Electoral aprobó 7025 formularios de ratificación y afiliación. En este caso las regiones clave fueron la de Atacama y la Metropolitana.

Una factor decisivo en el trabajo del PC fue la disciplina de sus militantes: Cada uno asumió el compromiso de fichar a cinco personas nuevas para el partido. Hoy, son el partido más grande de Chile.

/ Facebook: Partido Comunista

El análisis del “remonte”

Desde el centro de estudios Espacio Público, la abogada Camila Palacios señaló a El Desconcierto que “el repunte del refichaje ha sido un fenómeno a nivel nacional” y que “en esta labor sin duda el trabajo en terreno de los diferentes liderazgos políticos ha sido importante, pero también el de las colectividades en su conjunto quienes han salido a la calle a través de distintos mecanismos para volver a acercarse a la ciudadanía”.

La organización Izquierda Autónoma fue una de las que se opuso al “mecanismo alternativo” de refichaje virtual del Servel. Su coordinador nacional, Francisco Figueroa, presentó un recurso de amparo que la Corte Suprema aún no resuelve. Al respecto, Figueroa señala que “no me sorprende que el PS y el PC lo estén logrando, venían creciendo de manera sostenida y los últimos meses se pusieron más las pilas”.

Sin embargo, según Figueroa si hay casos a observar. “Lo del PPD me llama la atención, porque es un ascenso muy brusco justo después del relajo en el mecanismo de refichaje que el Servel otorgó a los partidos constituidos. Habrá que revisar las fichas del PPD con el máximo rigor y transparencia para darle credibilidad al proceso. Lo mismo con la UDI”.

En marzo el senador Guido Girardi asumió el liderazgo del refichaje en el PPD en reemplazo de la vicepresidenta de ese partido, Verónica Pinilla. Según explicó a este medio el repunte no se debió ni a la cercanía de los cierres de plazo para inscripción de candidatos ni a las facilidades otorgadas por el Servel.

“La gente no le había tomado la seriedad, complejidad y profundidad de lo que implicaba la reafiliación. Recién en marzo se tomó conciencia de que esta era una tarea importante y prioritaria, porque uno puede discutir de muchos temas pero si no estás inscrito no harías nada”, señaló el senador Girardi, añadiendo que “lo que más ayudó fue la motivación propia de mantener vivo nuestro proyecto político”.