El próximo 2 de mayo el diputado Felipe Kast (Evópoli) presentará una moción en el Congreso, con urgencia parlamentaria, para modificar la ley 19.968 –que crea los Tribunales de Familia–, y permitir que las denuncias de violencia intrafamiliar (VIF) realizadas por terceros prosperen sin necesidad de ratificación por parte de la víctima, presentando antecedentes concretos y suficientes acerca del peligro de la integridad física y psíquica de la víctima o su grupo familiar.

La moción se mandó a los integrantes de la Comisión de Constitución, donde recaerá el texto, para sacar la mayor cantidad de apoyos. Entre ellos, se presentó el diputado Ricardo Rincón (DC), acusado por su ex pareja de haberla agredida, episodio que él negó a pesar de haber sido declarado culpable por el 6° Juzgado Civil de Santiago, aunque posteriormente el caso quedó sobreseído.

Ante esto, la madre de Antonia Garros, la joven de 23 años que, en medio de una fuerte discusión con su pololo, se arrojó desde el décimotercer piso de un edificio en Concepción, y cuyo caso sirvió para llevar a caso ese tipo de iniciativas legislativas, se negó rotundamente a seguir colaborando con los parlamentarios si el demócratacristiano no se retiraba.

“Yo no voy a firmar eso si aparece el diputado Rincón”, espetó la mamá al ver el nombre de Rincón entre los nombres que avalan la iniciativa. “Que cosa más contradictoria que yo esté pidiendo algo por la violencia hacia las mujeres y que aparezca Rincón, que ni siquiera está formalizado, ya está sentenciado”, argumenta.

“En mi opinión, este hombre no tendría que estar ni en la Comisión de Familia”, concluyó Consuelo.