Según datos del Ministerio del Transporte, tres de cada diez personas que viajan en Transantiago eluden el pago de su pasaje, lo que eleva el nivel de evasión en el sistema a un 31,4%.

En este escenario, la cartera lanzó un plan antievasión que contempla la incorporación de nuevas herramientas, además de la presencia de fiscalizadores que se suben a inspeccionar el pago del pasaje.

Así lo explicó Paula Flores, jefa de Fiscalización del Ministerio de Transportes, quien sostuvo que “una empresa ha presentado un sistema de reconocimiento facial, pues nosotros somos los encargados de hacer el control. Hay que implementar una fiscalización tecnológica sí o sí”.

El sistema más usado en América Latina es el de la empresa Uno, representada por Citymóvil en Chile. Se trata de un tótem que posee un validador y una cámara ubicada a la altura del rostro del pasajero, según consigna La Tercera.

La herramienta funciona cuando una persona pasa su tarjeta por el punto de pago, lo que activa la cámara para hacer un reconocimiento facial. De esta manera, capta 500 puntos del rostro para la identificación biométrica. La imagen es comparada automáticamente con la que aparece en la tarjeta de pago del usuario, vinculando una cara al pago correspondiente.

No obstante, si el pasajero no cancela, su imagen revelará la evasión y se creará un registro oficial de personas que no pagan su pasaje. La base de datos es, posteriormente, enviada a las empresas de transporte y a la autoridad para que se cursen multas. Además, el sistema bloquea automáticamente la tarjeta que aparece como impaga.

Flores agregó que “se debe analizar la propuesta, porque habrá un cambio en el medio de pago en los próximos años y todo debe estar conectado”. Se espera que esto ocurra en 2019, cuando el gobierno implemente una nueva tarjeta Bip!, que será personalizada.

A nivel nacional, estas cámaras ya han sido implementadas como un plan piloto, entre las ciudades de Talcahuano y Concepción. Además, el sistema ya rige en siete ciudades de Brasil, incluidas Sao Paulo y Rio de Janeiro. Además, otro piloto de reconocimiento facial comenzará a operar en 20 microbuses de Valparaíso.