El pasado 31 de mayo, la Corte Suprema declaró admisible recursos en juicio contra el polémico permiso de edificación Nº 79 conocido como Mall Barón en Valparaíso.

De paso, rechazó extensos libelos de objeciones que ingresaron la filial porteña de Falabella y la estatal Empresa Portuaria Valparaíso (EPV), dueña del amplio terreno que le concesionó su extenso terreno a la compañía de retail.

Ambas buscaban impedir que los vecinos de Valparaíso pudieran exponer públicamente las innumerables irregularidades detectadas en la emisión del permiso de edificación del Mall Barón.

La organización Defendamos la Ciudad plantea que la alianza entre la empresa estatal y la transnacional del grupo Solari ha sido cuestionada principalmente por el contrato de concesión y arrendamiento por el plazo máximo de 30 años y no de 10 años como contempla la Ley de Puertos.

Este pacto comercial fue respaldado por un dictamen de la Contraloría General de la República, momento en el que su titular Ramiro Mendoza consideró que la actividad de la multitienda no es ajena a la actividad portuaria. Este factor permitió que Falabella pudiera arrendar el terreno de EPV con un excesivo plazo y con improcedentes subsidios.