Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin, Egipto y Yemen conforman el grupo de países árabes que este lunes decidieron poner fin a las relaciones con Catar, al que acusan de apoyar el “terrorismo” y de socavar la estabilidad de la región de Oriente Medio.

El corte de relaciones fue anunciado pocas horas después de una reunión en El Cairo entre los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Shukri, y su homólogo saudí, Adel al Yubeir. Riad tomó esta decisión, según un comunicado reproducido por su agencia oficial de noticias, SPA, por las “violaciones graves de las autoridades de Doha, en privado y en público, en los últimos años con el fin de romper la unidad interna saudí”, informa La Vanguardia.

El texto también acusa a Catar de “incitar al abandono del estado, poner en peligro su soberanía y la adopción de organizaciones terroristas (…), entre ellas los Hermanos Musulmanes, el Estado Islámico y Al Qaeda”, y de respaldar a Irán en su apoyo a los “grupos terroristas” en la provincia de mayoría chií saudí de Qatif, así como en Baréin, además de apoyar a los rebeldes hutíes del Yemen.

El Cairo, por su parte, también indicó que el emirato de Catar apoya “las operaciones terroristas en el Sinaí (noreste)” y que interviene “en los asuntos internos de Egipto y los países de la región de manera que amenaza la seguridad nacional árabe y favorece las diferencias dentro de las sociedades árabes”.

Arabia Saudí cerró su frontera terrestre, mientras que los demás países decidieron retirar sus misiones diplomáticas en un lapso de 48 horas.

Ante las acusaciones, Catar respondió que esta decisión se fundamenta en “calumnias” y “que no se sostienen sobre ninguna evidencia”.

Reacciones internacionales

Varios países se pronunciaron sobre el quiebre. Estados Unidos ofreció la mediación entre los Estados árabes para que resuelvan sus diferencias y preserven la unidad.

China destacó que espera que esos países “se mantengan unidos para promover conjuntamente la paz y la estabilidad regionales”, mientras que Turquía lamentó que se rompa la unidad de los países del Golfo, e insistió en que debe continuar el diálogo para que “los problemas puedan resolverse de forma pacífica”.

Por su parte, Rusia consideró que esta postura es un “asunto interno” en la región y confió en que no afecte a la lucha contra el terrorismo.

Diferentes aerolíneas de los países árabes, como Etihad Airways -de EAU- o Gulf Air -de Baréin- decidieron suspender todos sus vuelos a Catar. Por su parte, la aerolínea Qatar Airways suspendió todos sus vuelos a Arabia Saudí.