13 muertos y 43 heridos es el saldo de los dos atentados perpetrados ayer en Teherán, capital de Irán, reivindicados hoy por el Estado Islámico (ISIS o Daesh). Uno fue en pleno Parlamento del país y el otro en el mausoleo de Ruoholá Jomeini, fundador de la Revolución Islámica.

La Guardia Revolucionaria de Irán culpó hoy a Estados Unidos y Arabia Saudí de estar involucrados en los atentados realizados por atacantes que portaban armas, fusiles y explosivos. Todos fueron abatidos en el momento.

El primero de los ataques fue ayer por la mañana. Cuatro hombres se disfrazaron de mujeres para irrumpir en el Parlamento  y disparar contra los agentes de seguridad. Tras la intervención de la policía, se atrincheraron en el lugar, incluso tomando rehenes y grabando un video donde asesinaban a sangre fría al secretario de un diputado. El control total del edificio se retomó recién a las 15 horas, cinco horas después del ingreso de los terroristas.

El segundo atentado, casi en simultáneo, fue en el mausoleo de quien fundara en 1979 la República Islámica. Dos personas ingresaron al recinto y dispararon a la gente que se encontraba en el lugar.

Según el Ministerio de Inteligencia Iraní, se logró evitar un tercer atentado que estaba preparado para el mismo día. “Si estos ataques hubieran ocurrido en cualquier otra ciudad de Europa o el mundo, habría dejado muchas (más) víctimas”, escribió ayer en Twitter el jefe de gabinete del presidente Hasan Rohaní.

Los cinco atacantes eran iraníes con cercanías al Estado Islámico, según las autoridades de dicho país.

Polémica aparte fue la reacción que tuvo el presidente de Estados Unidos Donald Trump a los ataques. A través de un comunicado, desde la Casa Blanco aseguraron “rezar” por las víctimas, pero que “los Estados que apoyan al terrorismo se arriesgan a convertirse en víctimas del mal que promueven”.

“El comunicado de la Casa Blanca es repugnante en momentos en que los iraníes enfrentan el terror apoyado por los clientes de los estadounidenses”, denunció por su parte el canciller iraní Mohamad Javad Zarif.