Más allá de la duda respecto a las responsabilidades intelectuales del asesinato de Jaime Guzmán en 1991, los autores materiales han sido identificados como Raúl Escobar Poblete y Ricardo Palma Salamanca, miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) autónomo.

El primero, luego de una vida sin pisar la cárcel, fue encontrado en México a inicios de este mes y actualmente se están haciendo las gestiones para su extradición.

Palma Salamanca, por otro lado, sí fue detenido en 1992 y procesado por tanto este caso como por el secuestro de Cristián Edwards y los asesinatos de Víctor Valenzuela -funcionario de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine) y ex escolta de Pinochet- y Luis Fontaine Manríquez -director de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros, involucrada en el Caso Degollados-. En estos casos también habría participado Escobar.

El pistolero Palma Salamanca, también conocido como “el Negro”, fue condenado a cadena perpetua por estos crímenes y quedó preso en la Cárcel de Alta Seguridad. En 1996, Raúl Escobar -también conocido como el comandante “Emilio”- comandó la operación “Vuelo de Justicia” y mediante un helicóptero sacaron al “Negro” y a otros tres frentistas presos.

A Palma Salamanca se le había perdido el rastro, más allá de que publicó incluso libros en 1998 y 2001, pero el diario mexicano Correo publicó que se le habría visto junto a Escobar en México y que tendría responsabilidad en los crímenes en los que se le involucró en ese país. Esto según personas de San Miguel de Allende (Guanajuato, México) que convivieron con ellos.

“Convivimos con ellos, los identificamos plenamente (a Raúl y a Ricardo), les abrimos las puertas de nuestra casa pensando que eran otras personas, no teníamos idea de su pasado y ahora nos sentimos vulnerables, sorprendidos y con temor, pues poco a poco se fueron ganando nuestra confianza”, habría dicho uno de los declarantes según Correo.