Ante los hechos ocurridos el miércoles 14 de junio, que vinculan a Fuerzas Especiales de Carabineros de Chile con el lanzamiento de bombas lacrimógenas en una escuela rural de la comunidad autónoma de Temucuicui y sólo a cuatro días del asesinato de Luis Marileo y Patricio Gonzáles por parte del ex sargento de Carabineros, Ignacio Gallegos Pereira, como Frente Amplio Chile manifestamos nuestro más férreo repudio al actuar de Fuerzas Especiales que, por desgracia, no es único en su tipo en lo que respecta al conflicto entre el Estado chileno y el pueblo-nación mapuche.

La infancia segura es un derecho universal inalienable y en nuestro país los niños y las niñas mapuche sufren la discriminación, la estigmatización y además la violencia física por el Estado, observaciones ya hechas por distintos organismos internacionales. Por lo mismo, respaldamos las declaraciones y acciones del INDH, del Colegio de Profesores de Chile y de la UNICEF en condenar y enfrentar este hecho con la firmeza que merece.

Al mismo tiempo emplazamos al gobierno de la Nueva Mayoría a asumir una postura definida sobre el hecho; mientras que el jueves 15 de junio el Intendente (s) de la Araucanía, Sr. Ricardo Chancerel (PPD) respaldó el actuar de Fuerzas Especiales por haberse visto “obligado a hacer uso de sus armas disuasivas por el ataque que estaban sufriendo con armas”, el viernes 16 el Subsecretario del Interior, Sr. Mahmud Aleuy (DC), instruyó a Carabineros a aclarar lo ocurrido el pasado miércoles. Son precisamente estos titubeos y gestos contradictorios los que han contribuido a radicalizar los niveles de violencia política que existen en Wallmapu y que se arrastran desde las promesas incumplidas de la Concertación con las naciones originarias. Del mismo modo, rechazamos la actitud estigmatizadora y racista de Chile Vamos, coalición que pretende articular una campaña “contra el terrorismo” invisibilizando la violencia histórica y actual que sufren las comunidades mapuche.

Creemos decididamente que la violencia política que hoy vemos es el precio que el duopolio nos ha hecho pagar por no querer enfrentarse a la historia de la invasión militar, del empobrecimiento, de la migración del campo a la ciudad y de las viejas y nuevas formas de discriminación urbanas que aquejan a los y las que pertenecen a las naciones originarias. Nuestro compromiso por la paz es el Estado plurinacional, una institucionalidad política que permita que las distintas naciones que componen Chile puedan darse democrática y pacíficamente un futuro de prosperidad, respeto y autodeterminación.

Queremos construir un Chile en donde niños y niñas puedan aprender, jugar tranquilos y en respeto a su identidad y procedencia.