La Corte de Apelaciones de Temuco decidió acoger el recurso de amparo presentado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, a favor de la familia Torres Toro del Lof We Küyen, del sector Juan Antinao, en la comuna de Ercilla.

La acción judicial surge a raíz del procedimiento policial en que un niño de 14 años resultó baleado, recibiendo en su pierna izquierda el impacto de perdigones disparados por Carabineros, tal como consigna El Ciudadano.

La familia Torres Toro está integrada por los padres y cinco niños, cuyas edades van desde los 5 a los 14 años. El amparo fue acogido solo a favor de los menores de 8 y 5 años. En el recurso se solicita a la Corte que declare la ilegalidad del actuar de los uniformados, por vulnerar la libertad y seguridad individual de niños y adolescentes mencionados, además de sus padres.

En su resolución, la corte señala que la autorización de un procedimiento no les permite olvidar su responsabilidad de ajustarse al derecho y a los protocolos que existen para lugares en donde se encuentren menores de edad y niños pequeños, “por lo que resulta razonable exigir una especial atención por parte de quien ejerce la fuerza en circunstancias como las que motivan la interposición del presente recurso”.

El fallo también reconoce el trauma que implica para las y los niños vivir estas situaciones de represión en sus hogares, lo que afecta directamente su integridad psicológica. En este sentido, recomienda que, en caso de ser necesario, los menores sean movilizados en vehículos de civil.

Durante los últimos meses, se han deducido tres querellas criminales que exponen graves casos de vulneración de los derechos humanos, por parte de Carabineros de Chile. Entre ellos, el caso del joven Brandon Hernández Huentecol, que fue baleado en la espalda por Carabineros durante un control, además de lo ocurrido con Isolina Araneda y Fabiola Antiqueo, quienes perdieron parcialmente la visión tras operativos policiales.