Es cierto que la relación entre ambos nunca fue la mejor. Pero nunca antes, un jugador de la selección chilena bicampeona de América había renegado del aporte que tuvo en el grupo el seleccionador argentino Marcelo Bielsa. Hasta ayer, cuando Arturo Vidal lo hizo.

“Del ochenta hacia arriba nacimos los mejores jugadores de la historia de Chile. Y este momento que disfrutamos ahora se dio porque hay muy buenos jugadores y porque nos tocaron dos entrenadores muy buenos. Sampaoli y Pizzi nos hicieron funcionar bien y pudimos salir campeones”, dijo ayer Celia Punk al diario alemán Süddeutsche Zeitung. Al ser consultado por Bielsa, respondió enfático: “No”. “Bielsa no tuvo nada que ver. Eso es algo que alguien inventó, lo de que nos cambió. A mí nunca me cambió nada. Para mí no fue el cambio de Chile. El cambio de Chile fueron los entrenadores que nos hicieron campeones”, agregó.

Hace unas semanas, el propio Juan Antonio Pizzi calificó al técnico rosarino como “el gran revolucionario del fútbol chileno a pesar de no haber tenido resultados concretos”.

El “Loco” no ganó ningún título con La Roja. Los tomó en 2007, cuando lo que se informaba eran las guerras de comida y jugadores corriendo borrachos por los hoteles. Con Bielsa, la selección chilena salió segunda en las eliminatorias y llegó a octavos de final del mundial de Sudáfrica. El rosarino quería seguir, pero se fue desconfiado de lo que haría Sergio Jadue al mando de la ANFP.