El debate radial del Frente Amplio entre los precandidatos Alberto Mayol y Beatriz Sánchez fue el que reflejó con mayor claridad las diferencias entre ambas cartas presidenciales. Sobretodo porque el sociólogo acusó a la periodista de no tener programa, y, además, de copiarle el suyo.

A la interna del Frente Amplio, las primarias presidenciales han configurado una suerte de recomposición de las alianzas internas, agrupadas en torno a cada candidato. Con Beatriz Sánchez está Revolución Democrática (RD), el Movimiento Autonomista (MA), Izquierda Autónoma (IA), Poder, Izquierda Libertaria (IL) Partido Liberal y Partido Humanista. Mientras que con Mayol están Nueva Democracia (ND), Movimiento SOL, Partido Igualdad, Partido Pirata y otras fuerzas externas, como el Movimiento Socialista Allendista y el movimiento de pobladores Ukamau.

El trajín de la campaña ha acentuado las diferencias entre ambos. En su cuenta de Facebook, el ex dirigente estudiantil Francisco Figueroa (IA) publicó cuáles son sus diferencias con Mayol, a raíz de una nota de La Tercera que lo sindicaba como uno de los “enemigos” del precandidato.

Figueroa comenzó asegurando que no es enemigo, pero que “sí es cierto es que tengo y tenemos diferencias con él. Y pienso necesario explicarlas para evitar malentendidos y que la prensa siga pauteando nuestro -pobre, hay que decirlo- debate interno”.

“En política, el talento individual puesto al servicio de impresionar y llamar la atención sobre uno mismo y no de construir claridades y voluntades colectivas es inútil porque nos deja indefensos, en actitud pasiva y expectante ante las demostraciones de talento del ‘líder'”, dijo sobre el precandidato.

“El personalismo, caudillismo y derivados, son un problema más viejo que el hilo negro, pero prende mucho en momentos de crisis de representación y cobra nueva vigencia bajo la extrema marketización de la política (…) La batalla electoral no se puede “separar” de la batalla central que estamos librando: construir fuerza política transformadora. O colabora con ésta o la entorpece, pero nunca es neutral. Y para construir fuerza política, ponerse a disposición, y no encima, de la voluntad colectiva, es un principio irrenunciable”, agregó.

El periodista continúa afirmando que Mayol ha demostrado no estar en esa línea. “El Frente Amplio es secundario, los procesos sociales son paisaje, en el centro, el comienzo y el final, siempre está él. Esto ya lo hemos visto antes (siendo Marcel Claude la versión más triste) y nunca sale bien. Es más un subproducto del desarme de la izquierda que una respuesta”, dice.

“No me cabe duda que muchas de las ideas y propuestas de las que Mayol ha sido vocero deben estar presentes en la etapa post-primarias. Pero ya estamos teniendo demasiado trabajo defendiendo este proyecto de la Concertación y la derecha como para además tener que defenderlo de tal o cual candidato “nuestro”. El Frente Amplio debe sobrevivir a estas elecciones. Radicalmente corregido, sí, pero no pulverizado ni teniendo que dar explicaciones por ocurrencias personales. Son muchos años de luchas colectivas acumulados en este esfuerzo. Hay que estar a la altura”, finaliza.