Juana Poblete, madre de Lissette Villa, la menor de 11 años que murió mientras se encontraba bajo los cuidados del centro Galvarino del Servicio Nacional de Menores (Sename) se refirió a la polémica que se ha generado por el rechazo al informe de la comisión investigadora Sename II en la Cámara de Diputados, a la que no fue invitada a exponer su testimonio.

La madre de Lissette señaló con respecto al Sename que “no es una cosa política” y también se refirió a la idea de que el Estado pida perdón por las muertes de niños a cargo del servicio. “Con el perdón no van a hacer nada, lo que ellos tienen que arreglar es cambiar las cosas, cambiar el personal, ver que realmente los niños estén bien”, afirmó en conversación con Radio Universo.

Con respecto a la muerte de su hija –de la que se responsabiliza directamente a dos ex cuidadoras de la institución– Juana Poblete dijo que “a mí nadie me ha pedido perdón, nadie se ha acercado del hogar, nada, porque ellos están claros del error que cometieron, saben lo que hicieron, el daño que le hicieron a mi hija, entonces qué cara van tener de venir a pedirme perdón, siendo que a mí no me sirve un perdón“.

Poblete aún mantiene relación con el Sename, ya que hace menos de un mes le entregaron a su hija menor, quien también se encontraba en una de las residencias del servicio. La mujer, deberá someterse a exámenes en el Servicio Médico Legal, cuyos resultados serán determinantes para que le otorguen la custodia de forma definitiva.

Respecto de mantener el vínculo con la institución, Juana Poblete dijo que “nunca, nunca voy a confiar en el Sename. Ya a mi hija, entregándomela, no va a ir nunca más”.

La mujer también contó el caso de su hija y dijo que, en base a esa experiencia, uno de los peores puntos en el cuidado de los niños en el servicio es el trato. “Mucho insulto, de repente por tener a los niños tranquilos, los dopan, los amarran” dijo Juana Poblete.

“No sé, cómo no van a sentir un dolor de madre de tomar un niño a la fuerza o a pegarle a un hijo ajeno“, dijo Poblete, quien recordó a su hija Lissette. “Esa es la rabia que tengo, la impotencia, porque siempre que iba a verla le preguntaba, ‘hija cómo estai’, ella me decía ‘bien mamá, bien’”.