El barrio La Paternal de Buenos Aires está de fiesta. El principal equipo de izquierda de Argentina, Argentinos Juniors, logró el ascenso y de ese modo regresa a primera división.

Los pupilos de Gabriel “el gringo” Heinze aseguraron su lugar en la categoría de honor con cuatro fechas de anticipación tras vencer por la cuenta mínima a Gimnasia de Jujuy.

El triunfo le permitió a los Bichos Colorados sumar 81 puntos y se ecaramaron en el primer lugar de la B argentina con 13 unidades de diferencia con sus más próximos perseguidores, Chacarita Juniors y Guillermo Brown, quienes se disputarán el segundo cupo para ascender.

El único gol del compromiso lo marcó el juvenil Nicolás González, quien a sus 19 años demostró total sangre fría en un mano a mano al minuto 87 del partido. Había ingresado en el segundo tiempo.

Argentinos Juniors es uno de los equipos más tradicionales allende Los Andes. Fundado en agosto de 1904, el club se inició a partir de la amistad que gestaron dos equipos con ideologías bastante marcadas.

Sol de la Victoria, de militancia más marxista, y Mártires de Chicago, anarquistas que homenajeaban a los obreros fallecidos en la Revuelta de Haymarket y que varios años después darían vida al Día Internacional de los Trabajadores cada 1 de mayo.

El club asumió entonces los colores rojo y blanco en homenaje al doctor Alfredo Palacios, férreo seguidor del socialdemócrata argentino Juan B. Justo y quien se convirtió el primer legislador socialista de toda América Latina.

Diego Maradona en Argentinos Juniors.

Argentinos Juniors también es conocido por su cantera repleta de figuras que han brillado en todo el mundo. Algunos ejemplos: Diego Maradona, Juan Román Riquelme, Claudio Borghi, Juan Pablo Sorín, entre otros.

Juan Román Riquelme en Argentinos Juniors.

Los Bichos Colorados tienen a su haber solo tres títulos de primera división, el último conseguido bajo el mando del Bichi Borghi como DT el año 2010. Además fueron el quinto de los ocho equipos argentinos que han ganado la Copa Libertadores.

Lo consiguieron en 1985 bajo el mando de José Yudica. Ese mismo año se enfrentaron en la Copa Intercontinental ante la poderosa Juventus de Giovanni Trapattoni, que tenía en su plantel a figuras de la talla de Michel Platini y Michael Laudrup.

Platini sufre el asedio de Claudio Borghi.

Disputado en el Olímpico de Tokio, este duelo es considerado el mejor en la historia de este certamen. Tras terminar en un empate a dos goles, se fueron a la definición a penales. Allí Laudrup erró su penal, pero Stefano Tacconi se lo tapó a José Luis Pavoni y Sergio Batista la mandó sobre el travesaño.