Durante el pasado domingo, se conoció la noticia acerca del acuerdo de la Corte Suprema de rebajar la condena a Mauricio Ortega, culpable de la agresión sufrida por Nabila Rifo en mayo del año pasado en Coyhaique.

La decisión inapelable sería ratificada este martes: el tribunal habría decidido cambiar el delito de femicidio frustrado a “lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar”. De esta manera, Ortega cumplirá 18 años en la cárcel y no 26, como en su sentencia inicial.

La noticia ha despertado el rechazo de las múltiples organizaciones en defensa de los derechos de las mujeres y contra la violencia de género. La mayoría considera que el ataque sufrido por la joven es una prueba contundente de un femicidio frustrado.

En este escenario, la Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres llamó a una manifestación, durante el próximo martes 11 de julio, a las 13 horas, sentenciando que “la violencia institucional también mata”.

“Para nosotras este es un ejemplo claro de femicidio frustrado: no hablamos de lesiones, hablamos de la intención de matarla. Que el máximo tribunal de justicia en Chile no lo reconozca nos parece grave y demuestra el desconocimiento profundo que existe en relación al problema de la violencia hacia las mujeres”, argumentaron.