Más allá del revuelo que ha levantado el bus transfóbico que estos días recorre –con ciertos obstáculos- las calles de nuestro país, la controversia desatada entre partidarios y detractores del vehículo naranja ha servido para identificar a varios de los personajes y organizaciones que conforman las redes del neoultraconservadurismo en Chile.

Propagar el discurso del odio bajo el amparo de la libertad de expresión es una de las principales características de estos líderes ultracatólicos que discriminan y excluyen a las minorías a partir de falacias y tergiversaciones basadas en la religión, la moral o los juicios valóricos.

Uno de los nombres que encabezan la ofensiva y de quien estos días se han revelado los detalles de su perfil y trayectoria es el de la vocera del bus, Marcela Aranda.

Tal y como informó El Desconcierto, Aranda es directora del Observatorio Legislativo Cristiano y tanto ella como su marido, Christian Yunge, aparecen como “asesores legislativos” en distintas sesiones del Congreso sobre temas como aborto, diversidad sexual y Derechos Humanos.

La vocera transfóbica fue parte del gobierno de Sebastián Piñera, durante el cual ejerció como asesora en la gobernación provincial de Valparaíso, en el Ministerio de Salud (3 meses en 2014, con un sueldo de $1.300.000) y en la Seremi de Salud de Valparaíso.

Junto con el Observatorio Legislativo Cristiano, otras dos organizaciones promovieron la iniciativa en contra de los derechos de los niños y niñas trans. Se trata de Padres Objetores de Chile, quienes buscan combatir “la política estatal de implantación de la ideología de género en la educación chilena”, y de la organización ultracatólica Hazte Oír, miembro de la fundación religiosa española CitizenGo.

Entre los principales nombres vinculados a Hazte Oír está el de Rodrigo Donoso Baeza, quien fue director de la organización en Chile y posee amplias redes con el movimiento neocon nacional e internacional.

Conectado con El Yunque

En abril de 2014 se celebró un juicio en España en el que se revelaron los vínculos de Hazte Oír con El Yunque, una organización sectaria de perfil ultracatólico, conservador, anticomunista, en contra del aborto, del matrimonio homosexual, anticapitalista. La organización fue calificada de “pantalla” de la sociedad secreta, que pretende preparar a una elite para que luego ocupe distintos puestos de poder.

Nacida en México en 1953, la agrupación cívico-política llegó a nuestro país a partir de 2006 a través de Muévete Chile y otras organizaciones antiaborto. Precisamente, en un reportaje publicado en diciembre de 2016 en The Clinic, Rodrigo Donoso fue señalado como uno de sus reclutadores.

Según el reportaje, Donoso aprovechó su cargo como subdirector de Finanzas en la Academia de Líderes Católicos, vinculada a distintas casas de estudios -entre ellas la UC y la Finis Terrae-, para captar nuevos miembros entre los monitores y jóvenes participantes de la instancia.

De hecho, el director ejecutivo de la Academia, José Antonio Rozas Amor, reconoció en un artículo que fue parte de El Yunque hasta 2014, cuando abandonó la participación en sus actividades porque llegó a la convicción de que “la acción de los cristianos hoy debe hacerse de forma visible y transparente”, sostiene en el texto.

Cuando la periodista Dominique Soriagalvarro, autora del artículo sobre la instrumentalización de la Academia, preguntó a Rodrigo Donoso por su participación en El Yunque, Rodrigo Donoso negó “tajantemente” cualquier relación y tampoco se refirió a su vinculación con el movimiento Hazte Oír. El activista ultraconservador se escudó en el interés que, según él, “un grupo de gente ociosa” tiene por “perjudicar su carrera”.

Donoso, ingeniero de la Universidad de Chile y miembro del Movimiento Gremial del mismo plantel, trabaja actualmente a honorarios en el área de Juventud de la Municipalidad de San Bernardo, bajo las directrices de la alcaldesa Nora Cuevas (UDI), como coordinador y profesor del preuniversitario municipal. Recibe una remuneración mensual de $667.200.

Henry Boys y el Observatorio de la Cultura Juan Pablo II

Capitaneando otra de las instituciones más conservadoras del país destaca otro nombre propio, en este caso, más conocido por haber protagonizado algunas polémicas en los medios de comunicación.

Henry Boys dirige el Observatorio de la Cultura San Juan Pablo II (OBC), “un think tank motor de cambio cultural que busca enarbolar las banderas de los valores y principios cristianos en el ámbito público”, reza la presentación del organismo.

Es en este ámbito donde imparte clases en el Diplomado en Liderazgo Cultural, “una certificación internacional que será el primer paso de nuestro plan de formación para proveer a Chile de nuevos líderes culturales que sean capaces de permear los espacios políticos, sociales y empresariales”, dicen en el documento. “Para ser un león debes entrenar con leones. Únete a la nueva fuerza conservadora de Chile”, decía el propio Boys en la publicidad que promocionaba la formación.

El curso contiene cátedras como “Familia y matrimonio: pilar fundamental de la sociedad”; “Fe y razón: fuentes para conocer la verdad”, entre otras, y formación en redes sociales, oralidad o código de vestimenta. De hecho, en mayo, Boys impartió un taller sobre el “dress code” de los marxistas, particularmente la utilización de “Chaquetas Che Guevara”.

Ayer me tocó dar el Taller sobre “Dress Code”: Código cultural del vestir 👔

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Pero el ultraderechista no está solo en la dirección de OBC: lo acompaña el mencionado Rodrigo Donoso, que ocupa el cargo de director ejecutivo. Ambos viajaron este miércoles a El Vaticano para presentar el Observatorio a la búsqueda de “nuevas alianzas”.

Vincular “ideología de género” con pedofilia

Coincidiendo con la llegada del bus transfóbico, Henry Boys organizó un ciclo de conferencias del homófobo escritor argentino Agustín Laje en distintas ciudades del país. Laje se dio a conocer por ser coautor, junto con Nicolás Márquez, de “El libro negro de la nueva izquierda”, publicación que pone en su portada a un travestido “Che” Guevara.

El argentino sitúa a la supuesta “ideología de género” como la nueva fórmula bajo la que se expresa hoy el movimiento político de izquierda, y relaciona el feminismo con la pedofilia.

En un fragmento de una conferencia dada en Perú hace unas semanas, el escritor sostuvo que “si la sexualidad es cultura perdemos todas las barreras a nuestras prácticas sexuales porque la cultura es azar, es historia, es creación humana, es lo que el hombre hace”.

En uno de los momentos más inverosímiles de su discurso, Laje aseveró que “los artículos y marcos teóricos de la NAMBLA (North American Man/Boy Love Association) [Asociación de pedófilos de Estados Unidos] son exactamente los mismos que proponen cuando hablan de ideología de género”. Y agregó: “La idea troncal es que nuestra sexualidad es una construcción de la cultura, no importa lo que tenemos entre las piernas, cómo es nuestro cuerpo, importa lo que la cultura nos enseñó a ser”.

De hecho, sus acusaciones de pedofilia han apuntado también hacia nuestro país. El escritor difundió a través de sus redes sociales afiches que estarían a favor de la pedofilia y la zoofilia, en donde aparece el logo del Movilh, asociando con ello a la organización con el mensaje.