Marcela Aranda, vocera del “Bus de la Libertad”, se ha vuelto en uno de los personajes más noticioso de la semana. La portavoz del vehículo que promueve la transfobia es además una activa asesora parlamentaria de los senadores Chahuán (RN), von Baer (UDI) y Ossandón (independiente).

Hoy, The Clinic da cuenta de los detalles de su controversial paso por el gobierno de Sebastián Piñera, en la Gobernación de Valparaíso y la Seremi de Salud de la misma región.

El portal de Transparencia informa que su calificación profesional era de enseñanza media y recibía un sueldo que superaba el millón de pesos como asesora del entonces gobernador Raú Celis. Esto fue entre marzo y diciembre de 2010. Después, pasó a ser asesora del Seremi de Salud de la V Región, Jaime Jamett. Ahí es donde vienen las polémicas.

Según los testimonios recogidos por el medio, Aranda habría tenido un rol de “ñoqui” en la Seremi. Con esa palabra se conoció en Argentina a los funcionarios públicos que recibían su sueldo pero que no iban a trabajar. “A esa persona nunca se le vio trabajando acá. No estaba en el lugar físico, y además, cuando salió, demoró más de cuatro meses en devolver un teléfono que el departamento de informática le dio para su libre disposición, y que tenía minutos libres. Lo tuvieron que ir a buscar a su casa”, dijo Darma López, presidenta de la Asociación de Funcionarios de la Seremi de Salud Valparaíso.

Un recurso en la Corte de Apelaciones destapó que Aranda y del actual Core UDI Manuel Millones recibían mes a mes $1.300.000 de parte de la empresa APG, que en ese momento estaba a cargo del ex dirigente del PC Mario Rojas. “Nosotros interpusimos una denuncia ante la Fiscalía, por uso fraudulento de recursos del Estado. Por cuanto la señora Marcela Aranda Arellano supuestamente trabajó cuatro años en la seremi de salud de Valparaíso, en los cuales habría recibido cerca de $60 millones sin un título profesional que la respaldara para ello”, asegura López.

En esa época, además, la empresa APG, que presta servicios de aseos, ganó varias licitaciones con la seremi. “Ella es una operadora política, de la derecha más recalcitrante de este país”, agrega Darma López.

The Clinic consultó a Mario Méndez, actual seremi subrogante de Salud en Valparaíso, quien confirmó las irregularidades en las contrataciones en el período 2010-2014. Estas tienen que ver con “ciertos contratos de la empresa APG, por personas que nunca estuvieron trabajando, – algo como lo que pasaba con los ‘ñoquis’ en Argentina-, habrían ocurrido durante el gobierno de Piñera. Nosotros también nos hicimos parte en estas denuncias, ya que sí existieron dichos casos”.

“Pero si esta persona no cuenta con título profesional, o no se presenta a su lugar de trabajo, obviamente, sería sujeto a una irregularidad“, agregó Méndez.

Otra querella está en curso para esclarecer el presunto cohecho y fraude al fisco por la contratación de AGP, de la cual es parte el Consejo de Defensa del Estado.