Desde que este miércoles Rodrigo Sandoval decidió abandonar su cargo al frente del Departamento de Extranjería y Migración (DEM), las reacciones desde distintos sectores sociales y políticos no han dejado de sucederse.

Sandoval, director de la área desde marzo de 2014, explicó en una carta entregada a la Subsecretaría de Interior y filtrada posteriormente a la prensa que sentía contradicciones en el desempeño de su rol, porque lo que se le pedía como jefe del DEM era distinto a lo que él creía y que su enfoque “no era mayoritario”.

Ante los argumentos del ex director y como primera reacción oficial, este jueves compareció el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, quien aseguró que es sano que los funcionarios que tienen posturas distintas den un paso al costado.

Sin embargo, la complacencia mostrada por el alto mando ministerial, que evidenció las tensiones al interior del organismo, desentonó ante el reconocimiento público que académicos, organizaciones sociales y comunidades de migrantes hicieron tras el anuncio de la salida de Sandoval.

La académica de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, María Emilia Tijoux, relevó su figura aludiendo que “se preocupó” de los derechos humanos de los inmigrantes y que “colocó en un lugar humano en unas instituciones muy frías y burocráticas”.

Desde la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, su secretario Rodolfo Noriega, destacó -del ex jefe de servicio- su voluntad de diálogo y el interés por recoger las demandas de las organizaciones de migrantes, en lo que coincidió también el director de Incidencia del Servicio Jesuita Migrante (SJM), Pablo Valenzuela.

La visa temporaria extendida a todos los trabajadores, la visa para escolares o la rebaja de las multas son algunas de las iniciativas implementadas bajo la gestión de Sandoval que fueron reconocidas por expertos y representantes de las organizaciones.

Pero, pese a los aciertos, Noriega criticó también que su gestión priorizara por encima de todo la tramitación de la regulación migratoria, que no es competencia propiamente del DEM, lo que provocó que se estancaran otros avances necesarios, como poner fin a las altas cifras de irregularidad. “Él decía que si hacemos la amnistía migratoria no saldría la ley. Conclusión; hasta hoy no hay ni ley ni amnistía”, dijo el secretario de la comunidad migrante.

Tanto Tijoux como la Coordinadora Nacional de Inmigrantes y el SJM son parte del Consejo Consultivo Nacional de Migraciones. El organismo hizo público un comunicado este jueves en el que también “valoró y reconoció” su dirección. Según el ente, con ella se logró avanzar hacia “una política migratoria respetuosa de los derechos de las personas migrantes”.

También el Movimiento de Acción Migrantes lamentó la salida de Sandoval por ser “alguien eficaz, claro” y dispuesto a escuchar. El colectivo valoró su interés por una nueva ley migratoria con enfoque de Derechos Humanos e iniciativas como la visa de unión civil o la implementación del sello migrante, entre otros. Además, le agradecieron haber sido “parte de la otra mirada, de la propositiva”.

Pese a que este jueves, en entrevista con CNN, el ex jefe del servicio reiteró que “cuando lo que uno puede aportar en su cargo deja de ser importante hay que dar un paso al costado”, desde el mundo social sospechan que el mal ambiente entre el Departamento y el Ministerio del Interior influyó en la decisión del alto cargo. “El paso al lado es con un empujón”, sentenció María Emilia Tijoux. “No creo que la gente dé un paso al lado de buenas a primeras cuando está tan implicado en su trabajo”, agregó.

Un escenario incierto

La decisión de Rodrigo Sandoval coincidió con una buena noticia del Ejecutivo en materia migratoria: la creación de una visa especial para que los migrantes menores de edad puedan acceder a beneficios del Estado en educación y salud en las mismas condiciones que sus pares chilenos. Pero también llegó en medio de las críticas al Gobierno por el atraso en el envío del proyecto de ley que regula el ingreso y la situación de los migrantes en Chile.

La iniciativa, uno de los compromisos del gobierno de Bachelet, tenía que ser presentada en enero al Congreso, sin embargo tras varios ajustes y postergaciones, continúa evaluándose en Hacienda y con el presupuesto pendiente de adjudicar. Algo que Sandoval, asesor del Ministerio del Interior en el primer mandato de Bachelet, habría criticado junto con los insuficientes cambios que finalmente incluyó el texto, según reveló la carta que se hizo pública.

Si se mantiene lo que publicaron en las últimas horas los medios de comunicación, la renuncia del ex director no frenará la presentación del proyecto de ley. Sin embargo, para los expertos y organizaciones que inicialmente participaron del diseño de la normativa que de aquellas primeras propuestas “no queda absolutamente nada” y que no saben cuál es el contenido actual del nuevo reglamento.

Desde el SJM, Pablo Valenzuela insistió en la necesidad de que el nuevo documento tenga un enfoque de derechos para dejar atrás la “política centrada en la seguridad interior del Estado”. Además, criticó que el gobierno no muestre “un perfil claro a favor de la protección de los derechos de los migrantes”.

De hecho, de alguna forma, de eso tendrá que encargarse quien asumió como nueva directora del Departamento de Extranjería y Migraciones: Gabriela Cabello. La suplente es una funcionaria de carrera, abogada de profesión, que lleva 18 años en el departamento, desempeñándose, hasta el miércoles, como jefa jurídica de la institución.

Rodolfo Noriega, que trabajó directamente con ella como su interlocutora en el DEM, opinó que su enfoque es desde lo “técnico, en base a la ley migratoria y los procedimientos”, desconociendo cómo actuará bajo un rol político. “Nos queda esperar que mantenga las puertas abiertas para poder dialogar”, dijo. Unas expectativas similares a las de María Emilia Tijoux, que aseveró que sólo espera de ella “que siga trabajando en el plano de los derechos humanos”.

La incertidumbre sobre el rumbo que tomará el departamento es compartida por organizaciones y expertos. Desde la Coordinadora Nacional de Inmigrantes sienten “preocupación”, sobre todo después de escuchar las declaraciones de Mahmud Aleuy: “La subsecretaría de Interior va a tomar las riendas del tema casi de manera exclusiva”, aseguró Rodolfo Noriega, quien sospecha que aplicará una legislación más restrictiva.

La crisis desatada en los últimos días en Extranjería evidenció dos formas de entender, mirar y legislar sobre la migración en Chile. Un fenómeno que, tal y como dice Tijoux, llegó para quedarse. De cómo sea el desenlace de este proyecto desprenderá si se impone una u otra fórmula. Y, a la vez, de eso dependerá el destino de las centenares de miles de personas que llegan a este país en búsqueda de una opción de vida mejor.