La ciudad de Mendoza se encuentra conmocionada por un grave caso de violencia sexual contra una niña de solo 10 años. La pequeña fue violada por su tío y quedó embarazada. Hoy lleva 32 semanas de gestación.

Según reveló La Nación, la niña no había denunciado aún ser víctima de violación ni tampoco había mostrado señales de embarazo. Su tío, de 23 años, quedó imputado y detenido como el principal sospechoso del abuso.

Al sentir fuertes dolores en su estómago, su madre decidió llevarla a un centro de salud, donde se constató su embarazo. El hecho abrió un debate en torno a la posibilidad de aborto, que en Argentina se permite ante una violación, por lo que su práctica no está vinculada a un trámite judicial. Sin embargo, es un caso difícil por lo avanzado de su gestación.

“El embarazo de una niña por debajo de los 13 años legalmente es producto de una violación. Si está el consentimiento del progenitor, el médico debería proceder a la interrupción, de acuerdo al fallo de la Corte en el 2012, que instó a las provincias a aplicar un protocolo para los abortos no punibles” explicó el abogado de Derechos Humanos Diego Lavado.

El acusado fue imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia. Se estima que la niña habría sido abusada por él en múltiples ocasiones.