La última vez que se vio con vida a Santiago Maldonado estaba corriendo hacia el río Chubut, escapando de los ataques represivos de Gendarmería que irrumpió con más de 100 oficiales en el Pu Lof de Cushamen, en el sur argentino. Testigos reservados de la causa aseguran que fue detenido y subido a uno de los vehículos policiales.

Eso fue el 1 de agosto. Hace un mes. Desde entonces, la foto del joven artesano de 28 años se ha expandido alrededor del mundo y su caso se convirtió en el principal dolor de cabeza del gobierno de Mauricio Macri. La pregunta es clara: ¿Dónde está Santiago Maldonado?

En El Desconcierto presentamos los pormenores del controversial caso que ha visto de todo: Pruebas falsas difundidas por la prensa, pesquisas no realizadas y la conexión del caso con Chile.

Los hechos de 01/08

En el Pu Lof de Cushamen se desarrollaba una protesta por el conflicto territorial que sostienen las comunidades mapuche con la multinacional Benetton, dueña de 900 mil hectáreas en la zona. También se reclamaba la libertad del lonko Facundo Jones Huala, preso por una orden detención desechada desde Chile.

Ese día fue el último que se vio a Santiago Maldonado, razón por la cual el fiscal Guido Otranto, del juzgado federal de Esquel, lleva una investigación por la desaparición forzada del joven.

Según los informes entregados por Gendarmería a la investigación, el operativo en la comunidad empezó el 31 de julio. El día siguiente recibieron la orden de ingresar a desalojar a “un grupo entre 8 y 10 personas” que estaba realizando un corte en la Ruta 40, frente a la comunidad.

La orden judicial era para intervenir en la ruta, pero los gendarmes ingresaron a la comunidad con más de cinco vehículos y disparando balas de plomo y de goma. El comandante del operativo reconocería después que se actuó bajo “órdenes estrictas del ministerio de seguridad”.

Testigos reservados de la causa afirman que vieron a Maldonado correr hacia el Río Chubut. Otros testimonios apuntan a que vieron que fue detenido por Gendarmería y que escucharon a uno de los oficiales decir: “Tenemos a uno”.

En la zona, se encontró una soga con manchas de sangre y pelos, que fueron enviados a analizar para saber si coinciden con los de Maldonado.

Desde el gobierno argentino, se instaló la duda desde el primer día sobre la presencia de Maldonado en el lugar ese día. Un video divulgado por la familia confirma la presencia del joven el 31 de julio, el día anterior. Otro registro de cámaras de seguridad lo sitúa en el lugar el mismo 1 de agosto, día que desapareció.

Registro cámara de seguridad del 1 de agosto de joven que coincide con características de Maldonado

Los vehículos

Cinco vehículos de Gendarmería ingresaron a la comunidad mapuche.  El juez de la causa solicitó los peritajes, cuatro días después de la desaparición de Santiago.

Para el defensor de la familia, estas fueron lavadas ante la demora, por lo que resulta imposible probar que Maldonado estuvo en uno de ellos.

Además, hasta ahora no se han solicitado los nombres de todos los agentes que intervienieron ese día.

Bullrich y Noceti

La ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich respondió ante los senadores trasandinos las dudas ante la desaparición de Maldonado.

Entonces, Santiago llevaba dos semanas desaparecido y la titular de Seguridad cuestionó que el joven haya estado en el lugar de la protesta, pese a los testimonios, videos y la prueba de un rastrillaje de perros adoctrinados que probarían la presencia del joven.

Además, criticó a la familia de no ayudar en la investigación, respaldó el actuar de Gendarmería -“esto no es una desaparición forzada”, dijo- y reveló el nombre de uno de los testigos reservados hasta la fecha: Ariel Garzi, amigo de Santiago.

Bullrich también tuvo que responder por el actuar de su jefe de gabinete, Pablo Noceti, quien estuvo ahí mismo en la zona el día de la desaparición de Santiago.

Pablo Noceti, jefe de gabinete de Bullrich, conversando con Gendarmería el 01 de agosto, día de la desaparición de Maldonado.

Ese día en el Senado, la ministra dijo que su jefe de gabinete solo bajó a saludar a Gendarmería y que no tuvo nada que ver en el operativo.

Un audio del propio Noceti confirmó que eso no fue así.

Testigos confirmaron a Tiempo Argentino que a Noceti se le vio en la zona de Cushamen en la mañana y en la tarde del día 1 de agosto.

Las pruebas falsas

El 12 de agosto la policía allanó una casa en Mendoza donde, según una llamada anónima, habían visto a Maldonado.

“Se trataba de una persona totalmente distinta a la de la foto de Maldonado que han exhibido los medios”, dijo el dueño del hogar.

Días después, un camionero de la provincia de Entre Ríos afirmó que un joven muy parecido a Maldonado le pidió dedo y lo llevó. Se activó la búsqueda en la zona, sin resultados.

Al tiempo, medios como TN y Canal 13 divulgaron un registro de cámaras de seguridad de Entre Ríos donde aparecería Maldonado. “Dicen en Canal 13 que vieron a Maldonado por Entre Ríos? El del video que pasaron soy yo… Qué locura!”, publicó en sus redes Francisco Maestra al verse en el video.

El cuerpo en Chile

La última y más polémica de las pruebas falsas. Resulta que Ariel Garzi – el joven cuya identidad reservada en la causa fue revelada por la ministra Bullrich- llamó a Santiago el día de su desaparición a uno de sus tres teléfonos celulares: El que había adquirido y tenía el prefijo de Chile.

Alguien contestó. La llamada duró 22 segundos y Garzi dice que solo escuchó pasos de alguien caminando.

Se ordenó la triangulación de las llamadas para saber dónde se respondió ese teléfono, pero aún no hay resultados. Aún así, algunos medios al otro lado de la cordillera publicaron que sí estaban y que Maldonado se encontraba en Chile. La fiscal de la causa tuvo que salir a desmentirlo.

Después surgió el rumor de que un cuerpo encontrado en el sur de Chile correspondería al de Santiago Maldonado. Información divulgada, entre otros, por el periodista Jorge Lanata en sus redes.

Fue la oficina de Interpol en Chile quien tuvo que salir a desmentir: no hay ningún registro del cuerpo de Maldonado en el país.

La conexión con Chile no acaba ahí. Maldonado era un asiduo visitador del país y mantiene amistades con chilenos. Algo que se ha difundido tanto allá como acá -como La Segunda el día de ayer- es que no hay registros de la entrada y salida del país de Santiago, por lo que debió haber cruzado la cordillera por un paso clandestino.

“Si ya entró ilegalmente, perfectamente podría hacerlo de nuevo”, dicen. Pero sí existen registros de la entrada y salida de Maldonado, por el Paso Cardenal Samoré de Osorno.

La última información proviene del fiscal federal de Comodoro Rivadavia, quien confirmó a La Nación de Argentina que se está buscando a Santiago Maldonado en Chile.

¿Dónde está?

La pregunta adquiere hoy más fuerza. Pues a un mes de su desaparición, la única hipótesis que maneja la Fiscalía es que se trató de una desaparición forzosa. Y es en Gendarmería -y el gobierno- de Argentina donde están puestas todas las miradas.