El huracán Irma dejó un desolador panorama en su paso por el Caribe: 26 víctimas fatales, cuantiosos daños estructurales y ahora se alista para estrellarse contra Estados Unidos.

El gobierno norteamericano ha mandatado una orden de evacuación de 6,3 millones de personas del estado de Florida para abandonar zonas de riesgo que se verán afectados por marejadas que podrían superar los 4 metros sobre el nivel del mar.

Sin embargo, según informó la Agencia AFP, no son pocos los ciudadanos que han hecho oídos sordos ante el llamado e incluso se han exhibido saliendo de sus casas, saliendo a surfear y paseando sus mascotas.

Phillip de 39 años es uno de ellos. Consultado al respecto, advierte que “yo conozco este lugar, vivo aquí. Es mi isla. No la voy a dejar. Ya me iré a alguna parte que no se inunde“, aseguró.

Por otro lado, Scott Abraham, que trabaja como agente de bienes raíces, sostiene que en el quinto piso donde vive, frente a la playa, estará a salvo junto a su esposa y sus dos hijos. Para él, la tormenta se desviará al oeste y disminuirá su categoría.

La Guardia Nacional de Florida tiene un destacamento de 30 mil tropas, 4 mil camiones, 100 helicópteros y equipos de evacuación para enfrentarse al mayor huracán registrado en el Atlántico. Los últimos reportes informan que no ha disminuido su intensis y los vientos se mantienen sobre los 205 kilómetros por hora.