Era una celebración, pero fue el Te Deum Evangélico más político de todos. La presidenta Michelle Bachelet era la invitada principal a la ceremonia. Y llegó hasta al Templo Catedral Metodista Pentecostal en medio de gritos e insultos en su contra. Era solo el comienzo. Los evangélicos le hicieron ver a la mandataria su rechazo a los proyectos de despenalización del aborto y de matrimonio igualitario.

Una vez ingresados todos, quien presentó a las autoridades fue el obispo Eduardo Durán Castro. Nombró a Bachelet y al presidente de la Corte Suprema, Hugo Dolmestch ante el silencio del público. Después mencionó a Sebastián Piñera, quien fue ovacionado.

El candidato fue invitado en su calidad de ex presidente. Fue recibido por el hijo del obispo, Eduardo Durán Salinas y sentado al lado del presidente de la Corte Suprema.

Te Deum Evangélico. Piñera fue sentado en la misma línea que las máximas autoridades del país / Agencia Uno

Las relaciones de la familia Durán con Piñera no es nueva. El padre ha extendido importantes redes políticas y hoy es parte del Consejo Ciudadano del comando del empresario. El hijo, Durán Salinas, fue nombrado gobernador de la provincia de Ñuble por el propio Piñera y hoy es candidato a diputado por el distrito 13 de Santiago, en representación de Renovación Nacional.

Y fue su locución la más polémica de todas. No solo fue la más dura contra la presidenta Bachelet. Históricamente, los que hablan en el Te Deum Evangélico son obispos que representan a alguna iglesia. Durán Salinas no es obispo y fue el único laico en tomar la palabra. “Hoy son otros los molinos de viento que tenemos que enfrentar, que se traducen en la promulgación de leyes que van en contra de todos nuestros principios, que violentan nuestra conciencia y que también violentan nuestra fe. Hoy los movimientos minoritarios han logrado instaurar una agenda que ni siquiera cuenta con el respaldo mayoritario de la ciudadanía. Identidad de Género, matrimonio igualitario, despenalización del aborto son leyes que no representan nuestros valores cristianos”, afirmó.

También se refirió a “algunos cristianos” que se han levantado para ser candidatos, como él.

Afiche candidatura Eduardo Durán Salinas

El gobierno calificó lo de ayer como un “mitín político” y la presidenta se retiró rápidamente del lugar, sin antes decirle al obispo Eduardo Durán Castro que lo vivido en la jornada había sido “un abuso”.

Durán Salinas es parte de un grupo evangélico dispuesto a disputar los espacios políticos, rompiendo la tradición religiosa en el país. Es uno de los líderes del movimiento Por un Chile para Cristo, que se ha opuesto a cada uno de las llamadas reformas “valóricas” lideradas por el gobierno de la Nueva Mayoría.

Los evangélicos dicen no ser de derecha ni de izquierda. Según un reportaje de The Clinic sobre el grupo, dicen que representar a un 18% del país, que tienen un potencial de 3 millones de votos y que llegarían al Congreso con sus propios representantes. Además de Durán, otros 10 de sus miembros son candidatos, todos en la lista de Chile Vamos. Quieren emular la experiencia de Brasil, donde los evangélicos poseen una poderosa bancada de 75 diputados, más amplia que la del Partido de los Trabajadores.

Mira la intervención completa de Durán en el Te Deum: