Una imagen que destacó el pasado domingo durante la ceremonia del Te Deum evangélico fue la ovación que recibió el candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera, por parte de los asistentes, y que contrastó con las críticas y gritos que recibió la presidenta Michelle Bachelet.

Durante su campaña, Piñera se ha manifestado en contra de los proyectos de la agenda de derechos –también calificada como “agenda valórica” desde los sectores más conservadores– como la despenalización del aborto y el matrimonio igualitario, lo que ha despertado apoyos desde la comunidad evangélica. Este grupo es codiciado en términos electorales debido a que según el censo de 2013, los integrantes habilitados para votar superan los dos millones de personas.

Sin embargo, el del domingo no es el primer encuentro entre el ex mandatario y los miembros de dicho grupo. De hecho, cuatro obispos evangélicos forman parte del consejo ciudadano del comando presidencial de Piñera, entre los que se encuentran Eduardo Durán Castro, Jorge Méndez, Carlos Vargas y Javier Espinoza.

En el caso de Durán Castro, el obispo evangélico tiene una larga sintonía con la derecha y una amplia red con parlamentarios del sector. De hecho, en 2009  organizó un encuentro con Piñera, que entonces también era candidato presidencial en Recoleta, e hizo un llamado a votar “a conciencia” en esas presidenciales. También es el padre de Eduardo Durán Salinas, el diácono que dio el polémico discurso con críticas a Bachelet, que es candidato a diputado por RN y quien fue gobernador de Ñuble durante la administración Piñera.

A través del consejo ciudadano, los obispos han presentado propuestas en distintas temáticas y que esperan que sean incorporadas dentro del programa de gobierno del candidato. Entre ellas, pidieron que en su eventual gobierno se realice “un seguimiento y acompañamiento a mujeres en caso de embarazos producto de una violación o vulnerables”, según explico Durán a La Tercera. Dicha propuesta fue respaldada por el candidato, quien anunció que, en caso de llegar a La Moneda, “perfeccionará” el proyecto de despenalización del aborto en tres causales.

Durante su gobierno, Piñera tuvo una relación ambivalente con la comunidad evangélica, con quienes suscribió 30 compromisos durante su campaña, pero no todos lo apoyaron. Incluso, el obispo Jorge Méndez (que representa a una de las facciones) terminó respaldando a Michelle Bachelet en la elección presidencial del 2013.

Al respecto, Durán Castro señaló que “de la treinta medidas, faltaron algunas por cumplir, esperamos que ahora se implementen si llega a ser presidente, y vamos a observarlas como corresponde”.