A través de un relato anónimo en la página de Facebook Confesiones UCé, una egresada de Ingeniería Comercial de la Universidad Católica publicó una sentida reflexión acerca de la alumna de la misma carrera que hace unos días decidió terminar con su vida ingiriendo cianuro.

En su publicación, la joven señala sentirse frustrada e impactada ante lo ocurrido: “Estoy mal. Brutalmente mal. Se suicidó tomando cianuro. Cianuro. Cianuro. Cada vez que lo pienso, pasa un hilo de agua gélida por mi espalda. El cianuro te intoxica las células y te deja el cerebro sin oxígeno. En 1′ pierdes la conciencia. En 1 hora ya estás muerta. Qué gráfico, se mató en la Universidad de la cual habían eliminado. Eso detonó todo”, sostuvo.

La estudiante confesó que ella misma padecía una fuerte depresión que no habría sido abordada de la mejor manera por la institución. Por ello, la egresada de Ingeniería detalló su propia experiencia al respecto.

“¿Qué hace nuestra CATÓLICA (sic) Universidad con los alumnos qué están pasando por momentos difíciles? Los manda a la UAP. Si te consigues una psicóloga (antes del 2030) que te atienda más de 15´ y no te diga que tienes que congelar (hecho por el cual se te niega el derecho a la UAP) te ganaste el Kino. Los psiquiatras son la misma historia. No te rajan, 15´ y para afuera. Te ven triste? Ah sí, tenís depresión. Te damos 16 sesiones y un par de recetas. Se acaban las 16 sesiones? Te echamos. Depresiones muy severas? Atiéndase por afuera. Lo digo porque yo lo vi. Lo viví. Me atendí ahí. También pensé en suicidarme, en acabar con todo. No podía más. Probablemente me faltó la valentía de ella”, reflexionó con dureza.

En su testimonio, la egresada de la PUC interpeló directamente al rector del plantel: “Sánchez, se te están suicidando los alumnos y tú seguí webiando con los fetos. Me importa una raja tu objeción de conciencia”. Aunque recordó que el suicidio es una situación de múltiples factores, sí destacó que la decisión de la compañera detonó tras ser expulsada de la institución.

“Preocúpense de sus alumnos, se están suicidando. Dejen de tapar el sol con un dedo. Es hora de cambiar las políticas de la Universidad. La malla de comercial es la más antigua de las Universidades “buenas”. Sobrecargada de créditos que sólo aportan en stress al alumno. Nada de contenidos. Solo estrés. Yo lo vi, yo lo viví”, insistió.

La ex estudiante de la universidad señaló que, tras la muerte de su compañera, se envió un mail y organizó una misa: “Se mató una compañera y mucha gente ni siquiera se enteró. Se mató en la facultad donde luchó, luchó y cayó vencida”, resumió y agrega: “Compañera, le mando un salud a la distancia. Una lágrima en su descanso. Muchos estuvieron igual que usted. Muchos que no dieron el paso. Maldito paso. Maldita enfermedad que aparece cada tanto, nublando la vida de muchos. Maldita enfermedad de nacimiento que te acompaña hasta la muerte.”