Marta Torrecillas es una de las personas voluntarias que este domingo participó en el referéndum independentista de Cataluña. El colegio electoral donde ella participó este domingo era el liceo Pau Claris, ubicado en el barrio del Eixample de Barcelona. Este centro electoral fue uno de los que recibió uno de los golpes más duros de la represión de ayer.

Marta estaba apoyando la logística del referéndum, cuando de repente los agentes de la Policía Nacional irrumpieron en el centro para desalojarlo y llevarse las urnas. En aquel momento fue cuando se produce la agresión a la joven.

“Yo estaba defendiendo a la gente mayor, con los brazos abiertos, porque pegaron a niños y a gente mayor, me agarraron, me botaron por las escaleras, me patearon y me partieron los dedos de la mano a propósito, uno a uno, en medio de las escaleras, con mi ropa arremangada. Me tocaron los pechos mientras se reían, y me pegaron. Eso, mientras todo el mundo lo gravaba en video”.

El mensaje se dirigía a la madre de una amigo de la chica, Laura, quien le había preguntado cómo se desarrollaba la jornada electoral en su sede. Marta le pidió en su mensaje que explicara a todo el mundo la brutalidad de la represión policial que ayer se vivió en Cataluña.

Mira el video acá:

Este lunes, en una entrevista a la televisión pública, la víctima quiso aclarar que en el momento de grabar el video, justo después de la agresión, dijo que le habían “partido los dedos” porque “en aquel momento esto es lo que sentía porque me dolía mucho”, pero aseguró que el médico le explicó que los dedos no estaban rotos y que el dolor es muy intenso debido a la técnica que utilizan los agentes policiales, consistente en doblar las cápsulas de los dedos, pero sin romperlos.

Este lunes, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, reiteró sus críticas a la actuación policial de este domingo y denunció agresiones sexuales. “Nos han llegado diversos testimonios de mujeres que denuncian agresiones sexuales. Tenemos un caso, por ejemplo, en la Barceloneta, que se produjo durante las cargas”, expresó. Una situación similar también denunció el que fuera vicepresidente primero del parlamento Vasco, Gorka Knörr.

Desde el colectivo #SomDefensores, una red de 70 observadores de derechos que se ofreció para monitorear la convocatoria y denunciar y proteger los derechos básicos, aseguraron haber recibido más de 100 denuncias de las víctimas, entre ellas agresiones de carácter sexual a las mujeres. “Las tocaron y recibieron insultos claramente de género”, explica Anaïs Franquesa, una de las abogadas miembros del colectivo en una entrevista en Crític, un medio regional.