Si en los últimos cuatro años ha habido un tema que ha conquistado la agenda política y mediática en Chile, éste ha sido el debate sobre los derechos de las mujeres. El brutal caso de Nábila Rifo, el de Antonia Garros -que abrió el debate del suicidio inducido-, la violencia hacia las mujeres mapuche, la ley de aborto en tres causales, la acusación de violencia intrafamiliar del diputado DC Ricardo Rincón o el aumento permanente de femicidios, que siguen sucediéndose uno tras otro en todas las regiones del país. Según la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, ya son 54 las mujeres muertas en manos de hombres en lo que llevamos de año.

Esos son solo algunos de los hechos que durante los últimos meses han instalado el debate de género en las instituciones, calles y medios de comunicación del país. Una temática que ha sido recogida también en las propuestas programáticas de (casi) todos los y las aspirantes a La Moneda.

Pero, ¿cuáles son las iniciativas que plantean para mejorar el día a día de las mujeres? ¿Cuáles son sus ideas para caminar hacia la real igualdad de género? El Desconcierto revisó los programas de los ocho candidatos y candidatas a la presidencia para conocer qué ofrece cada uno de los presidenciables a las mujeres de este país.

DESDE LA DERECHA

José Antonio Kast (ind): Derogar la Ley de Aborto e incentivar natalidad

Desde que el pasado mes de septiembre se aprobó definitivamente la despenalización del aborto en 3 causales, José Antonio Kast ha repetido por activa y por pasiva que de llegar a La Moneda derogará la nueva normativa. Así lo recoge el primer punto del apartado “Familia y Derechos Humanos” de su programa, un texto de escasas, pero concretas propuestas.

En compensación, el candidato independiente propone entregar “los recursos necesarios” para apoyar a las madres y familias que tendrían que llevar adelante embarazos no deseados o complejos, así como revisar los mecanismos y protocolos de adopción. En la ofensiva contra la interrupción del embarazo, el candidato independiente también opta por eliminar “los programas y contenidos del currículum que constituyan propaganda o apoyo al aborto y las ideologías de género”. Y, por si no queda clara cuál es su apuesta, incentivará la natalidad a través de los impuestos y según el número de hijos.

Para Kast, “los problemas” de la infancia y la mujer deberán ser tratados en una nueva institucionalidad: la Subsecretaría de la Familia en el nuevo Ministerio de la Familia y de Desarrollo Social que, según dice en su programa, sería una fusión entre el actual Sernameg y el Ministerio de Desarrollo Social.

Para prevenir la violencia contra la mujer, el abanderado de la ultraderecha propone únicamente reformular la ley de Violencia intrafamiliar y dar facultades al nuevo Ministerio para la representación judicial en querellas.

Sebastián Piñera (Chile Vamos): Propuestas escasas y ya conocidas

A juzgar por su propuesta programática, a Sebastián Piñera parece no importarle demasiado las necesidades de las mujeres. Y lo que ellas piensen de él quizás tampoco, porque no tiene ningún reparo en bromear públicamente con chistes machistas como la del juego de las mujeres “que se hacen las muertas mientras los hombres se tiran encima y se hacen los vivos”.

Su programa, que aún no aparece en la versión definitiva en el Servel y que El Desconcierto trató de conseguir sin éxito, poco ahonda en lo que el presidenciable de derecha pretende ofrecer a la mitad de la población de este país.

En el punto “Creación de empleos de calidad y mejores salarios” menciona algunas de las normativas que quiere impulsar, entre ellas la Ley de Sala Cuna Universal o la ampliación de Bono al Trabajo de la Mujer. También cita la nueva Ley de Trabajo y Familia, para “compatibilizar mejor la vida familiar y la laboral”, sin dar mayores detalles de cómo se desarrollaran estas medidas.

Sobre violencia, tiene puntos parecidos al de su competidor, José Antonio Kast, al limitarse a plantear la solución a los conflictos “al interior de las familias” a través de mediaciones para resolver “los problemas que surgen en la convivencia”. La prevención Piñera la enfoca a través de una “nueva red de alerta e intervención temprana de conflictos familiares” y mediante la integración de datos de los distintos servicios públicos.

Otro de sus focos es la natalidad, que promoverá con incentivos tributarios y subsidios a las familias numerosas.

DESDE LA CENTROIZQUIERDA

Carolina Goic (DC): Énfasis en la participación laboral

La candidata demócrata cristiana concentra su programa, que aparece en el Servel con fecha de mayo y que este medio no ha logrado actualizar pese a varios contactos, en tres ejes fundamentales: laboral, violencia de género y derechos reproductivos.

Para fomentar la conciliación de la vida familiar y laboral y la corresponsabilidad, la DC propone medidas como ampliar las salas cunas y jardines infantiles, con horarios compatibles con el desarrollo de la actividad laboral. También pretende sustituir el artículo 203 del Código del Trabajo -que establece que las empresas de más de 20 trabajadores dispondrán de salas para lactancia y para dejar a los hijos mientras los padres y madres trabajan- por un sistema nacional e integrado de cuidado”, sin especificar mucho más al respecto.

Aún en materia laboral, propone reformar la legislación para poner fin a la brecha salarial y también ofrece a las mujeres jefas de hogar un descuento tributario por sus actividades domésticas, que hoy no son contabilizadas ni reconocidas en este país.

Para enfrentar la violencia de género, la aspirante presidencial habla de implementar un política “integral” que aborde “la prevención, atención, y reparación, así como sanción a los responsables”. Sin embargo, no detalla las bases que deberían sostenerla. También proyecta implementar un programa de acompañamiento “para embarazos de alta complejidad o no deseados”, pero no menciona en ningún caso propuestas orientadas a la prevención de estos casos, como la educación sexual y reproductiva.

Alejandro Guillier (Fuerza de Mayoría): Apuesta contra la violencia

“El feminismo no es sólo cosas de mujeres”, dice Alejandro Guillier al terminar la introducción a sus propuestas para las mujeres. Quizás fue uno de los aprendizajes que el actual senador por Antofagasta sacó tras el polémico “error” que reconoció tras posar  junto a la polémica muñeca inflable que Asexma le regaló al ex ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes.

Ahora, en su candidatura, una de sus prioridades en materia de género es “combatir” la violencia hacia las mujeres. Para ello sugiere tipificar como delito la violencia intrafamiliar para que pueda ser denunciada por cualquier testigo -no sólo por la víctima, como ahora-, y regular la violencia en el pololeo. Además, implementará una licencia laboral para las víctimas trabajadoras dependientes y un programa de reinserción laboral para que las mujeres víctimas puedan cortar con la dependencia económica de sus agresores.

El candidato de Fuerza de Mayoría quiere aumentar la economía de las mujeres y acelerar su inclusión laboral. Para ello, sin detallar en profundidad, habla de promover leyes para alcanzar la igualdad salarial, contabilizar el trabajo doméstico para efectos previsionales y legislar para que la paridad de géneros llegue a los directorios de las empresas.

DESDE LA IZQUIERDA

Alejandro Navarro (Pais): Que las mujeres sean quienes puedan cuidar a los hijos enfermos

El candidato de Pais sustenta su programa en la elaboración de una Nueva Constitución que -sobre género- dice que “debe consagrar la igualdad y el derecho de todas las personas a la intimidad sin coerción, la elección de la pareja y la orientación sexual”. Destaca que todas las políticas se desarrollarán “desde la perspectiva de género y considerando las distintas generaciones de quienes habitamos Chile”. Y con esto, se ahorra explicar cómo piensa lograrlo.

Son sólo dos las propuestas concretas que plantea Navarro. Por una parte quiere instalar una Oficina para la Erradicación de la Brecha Salarial de género en el Ministerio de Hacienda. Además, quiere modificar la legislación para que las mujeres puedan cuidar a sus hijos por razones de enfermedad hasta los cinco años. Parece que sólo a ellas les corresponde dedicar un lustro de su vida a cuidar a sus pequeños de forma exclusiva.

Los demás puntos, se quedan en meros objetivos sin los suficientes detalles para poder valorar su posible cumplimiento: promover una educación que no discrimine por razón de género, la igualdad salarial y políticas de equidad de género en el ámbito laboral; prevenir la violencia machista; o implementar propuestas culturales, artísticas y deportivas.

Beatriz Sánchez (FA): Concreta su definición de candidatura feminista

La abanderada del Frente Amplio se ha reivindicado, desde que se presentó a la carrera hacia La Moneda, como feminista. “Soy una candidata feminista, esto no ha pasado antes en Chile”, dijo en uno de los debates para las primarias.

Pese a que la “hoja de ruta” para las primarias del conglomerado, que es el documento que se encuentra hoy disponible en el Servel, no trataba más allá de aspectos referidos a los derechos sexuales y reproductivos, en un texto escueto y poco profundizado, El Desconcierto tuvo acceso a la propuesta final que entregará la Comisión de Género del Frente Amplio. El texto, pendiente aún de revisión por parte de la Comisión Redactora del programa final, será presentado el próximo sábado 21 y -comparado con sus competidores- entrega un completo conjunto de medidas específicas para mejorar los derechos de las mujeres.

Sánchez aborda la educación no sexista a través de un Plan Nacional de Educación -que también se enfocará de forma transversal para todos los ministerios-, una revisión del currículum escolar con este enfoque y formación de docentes, entre otras.

Sobre corresponsabilidad plantea el derecho a sala cuna universal, igualar el posnatal del padre al de la madre o reformar la Ley de Igualdad de Remuneraciones para terminar con la brecha salarial. En el ámbito laboral, también plantea una reforma de la Ley de Acoso Sexual Laboral vigente para dejar la investigación en manos de la Dirección del Trabajo (DT) y no en la estructura interna de la empresa, tal y como está establecido ahora; e incorporar en el departamento de Inspección de esta institución una Unidad de Acoso Sexual en el Trabajo. Dar reconocimiento y valor al trabajo doméstico y de cuidados, regular el trabajo de las mujeres trabajadoras de casa particular y de aquellas que trabajan en la industria silvoagropecuaria y pesquera son otras de sus medidas.

Entre las propuestas más valientes, y que generarán más controversia, está garantizar el acceso legal y libre del aborto durante el primer trimestre de gestación -y por causales a partir del segundo-, así como facilitar el acceso de métodos anticonceptivos o establecer -por defecto- el régimen de separación de bienes matrimoniales.

Mención aparte merece la Ley Integral de Violencia de Género que, entre otras muchas medidas, prevé ampliar el tipo penal de femicidio para que supere el ámbito estrictamente familiar, tipificar la violencia obstétrica y establecer el abuso sexual como imprescriptible. También sobre violencia, desde el FA, sugieren implementar una ley contra el acoso político y crear una Comisión Asesora Presidencial para la Comunicación sin Violencia, entre otras iniciativas.

Marco Enríquez-Ominami (PRO): Una lista de buenos propósitos

Marco Enríquez-Ominami habla de la “urgencia” de una política pública “integral, transversal e interministerial” para llegar a la paridad de género. Sin embargo, prácticamente todas sus sugerencias no especifican cómo se cumplirán dichos objetivos. Lo que termina dejando el contenido en una lista de buenos propósitos.

A través de seis temáticas, el candidato plantea un programa que comparte puntos con sus competidores del eje centro-izquierda / izquierda.

En materia de empleo, sugiere aumentar la cobertura de jardines infantiles a todo el país, reducir la brecha salarial y la segregación vertical y horizontal.

Sobre violencia contra las mujeres se limita a proponer la erradicación “de todo acto de violencia”, sin detallar cómo se logra este megaobjetivo. En relación a comunicación, derechos reproductivos y participación y liderazgo, sobresalen propuestas -poco explicadas- como combatir los estereotipos de género en los medios, promover la educación sexual, asegurar el acceso a métodos anticonceptivos y una atención “adecuada, oportuna, humanizada y confidencial” del embarazo juvenil.

UN CASO APARTE

Eduardo Artés (UPA): Sin propuestas

El programa de Eduardo Artés es escueto, tanto que no alcanza a dedicar ninguna propuesta a mejorar la situación de las mujeres en Chile. En las cinco páginas de su propuesta no incluye ni la palabra “mujer” ni “género”.

De hecho, hace un mes, Artés fue invitado al programa de debate “Aquí Está Chile”, de Chilevisión y CNN Chile. Al ser preguntado por sus intenciones en materia de género y discriminación, dijo: “Gracias por la pregunta, lo primero que en un gobierno progresista, democrático, popular con la perspectiva socialista, indiscutiblemente, somos partidarios de la total igualdad entre hombres y mujeres, sin ningún tipo de discriminación y claro, tiene que ver con los salarios y con todo”.

Cuando luego le cuestionaron por qué en la directiva de su partido habían cuatro hombres en el consejo directivo de UPA y ninguna mujer, respondió que creía en la igualdad de género argumentando que él era “hijo de mujer”.

He aquí todo lo que de Artés se puede esperar en materia de género.

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Debate presidencial sobre derechos de las mujeres

El ex Congreso acogerá el próximo martes 24 de octubre, de 18 a 20 horas, el debate presidencial convocado por organizaciones de mujeres y feministas para conocer el compromiso de las candidatas y candidatos presidenciales con los derechos de las mujeres.

La iniciativa, nacida de la mano del Observatorio de Género y Equidad, contará con la participación de 17 organizaciones feministas y de mujeres que preguntarán a los presidenciables por sus propuestas sobre el tema.

“Nos parecía tremendamente importante que hubiera un foro con las mujeres puesto que somos el 50 por ciento de las votantes, para visibilizar los aspectos que han aparecido bien poco en las campañas”, explicó a este medio Carolina Carrera, presidenta de la Corporación Humanas, una de las impulsoras del debate.

“Las mujeres tenemos un comportamiento electoral histórico, votamos más que los hombres, anulamos menos el voto y también votamos menos en blanco, pero pedimos saber qué nos proponen para poder avanzar”, agregó la dirigenta.

El debate será transmitido en directo por Facebook Live de El Desconcierto y moderado por la directora del medio, Francisca Quiroga.

INVITACION-DEBATE ´RESIDENCIAL-DDHH MUJERES -FINAL